<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223</id><updated>2012-02-16T03:40:24.244-08:00</updated><category term='Narracion'/><title type='text'>cataedro</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>35</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-8399080986375075598</id><published>2012-01-18T03:18:00.000-08:00</published><updated>2012-01-18T03:23:25.154-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Casualidad de Sombra</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pierre Menéndez descubrió que, de distinta manera, Sibila Silueta se desnudaba todas las noches junto a la ventana, en una irresponsable necesidad de que el fulgor de las estrellas le tocara la piel.&lt;br /&gt;Pierre se sentaba junto a su ventana para verla cada noche sin excepción; y ella, en un rito sin condenas, se sacaba lentamente la ropa del día mientras alguna luna de la noche, desviaba el transito de las olas, allá abajo, en el océano. Luego, desnuda, Sibila apagaba la luz y se acostaba junto a un gran muñeco con el que hablaba de amor hasta que, vencida, entregaba sus parpados al sueño.&lt;br /&gt;Sibila Silueta se maquillaba con gracia, y salía en la mañana temprano rumbo a su trabajo: engarzaba obviedades. Era fácil pero de paga escasa. Atendía en un mostrador gastado a las gentes que venían con reales verdades; y ella con un formulario daba crédito a cada uno de ellos. Solo documentaba verdades.&lt;br /&gt;Sibila Silueta regresaba tarde, sola. Subía a su coqueto departamento con lentitud casi estudiada y delante de Pierre, mientras este sorbía su clásico 1906, se desnudaba para acostarse.&lt;br /&gt;Una noche, luego de tanto tiempo pasado en la rutina de observar, Pierre se notó extraño; las horas pasaban y Sibila no aparecía. Su ventana continuaba apagada.&lt;br /&gt;Pierre Menéndez concluyó preocupado que Sibila Silueta, pese a su costumbre, no se desnudaría mas para él; ya no.&lt;br /&gt;Pierre se levantó, paseó su flaco espectro entre los muebles de lata y con lentitud de lejía, se recostó en su camastro.&lt;br /&gt;Mientras el día paría claridad, una muchacha llamada Sibila se maquillaba con gracia delante de un espejo y sonreía.&lt;br /&gt;Ya no se desnudaría para extraños. Supo que, a partir de ese momento, la luz se quedaría en su piel.&lt;br /&gt;Sibila Silueta no volvió más a su departamento.&lt;br /&gt;Pierre Menéndez, hasta el fin de sus días, se sentó a esperar la desnudez; cada noche, sin excepción. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-8399080986375075598?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/8399080986375075598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=8399080986375075598' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/8399080986375075598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/8399080986375075598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2012/01/casualidad-de-sombra.html' title='Casualidad de Sombra'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-7449491969598295412</id><published>2011-12-29T21:29:00.000-08:00</published><updated>2011-12-29T21:31:52.526-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Berlín</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Me entronco en tu revés.&lt;br /&gt;Piso fuerte las tripas en un tras-tras. No hay odio en lo que hago.&lt;br /&gt;Hagolo simplemente.&lt;br /&gt;Berlín sigue fuerte; canta canciones de mala muerte en un tugurio acolchado.&lt;br /&gt;Lo veo después de tomarme unas cuantas raciones de mi angustia en este estar sólo, indiferente tierno, acreditado en un baño de una estación terminal mientras afuera la nieve canta desiertos; nunca podría besarte enroscando mi lengua en tu lengua.&lt;br /&gt;Unos cuantos de esos polvos que el tiempo dispersa secos entre tu piel y mi piel que sé llena y sé va.&lt;br /&gt;No se mantiene cómo en aquel aniversario en donde la sangre, siempre que es sangre, se va por la garganta y me ahoga.&lt;br /&gt;Te llevo a través de un pasillo con empapelados que arden.&lt;br /&gt;Golpeo una puerta; nadie sale porque nadie hay.&lt;br /&gt;Te sostengo de la gargantilla; te me caes desvaneciendo en perfume barato y cosquillas en las axilas, paso el cuchillo y corto los tendones mientras la bañera hierve de rojas roscas que labios posan, para aletear e irse tenues en una desbandada solemne.&lt;br /&gt;En el silencio, tras-tras con el cuchillo espeso; que el humo recorta tu voz en ese tugurio mientras cantás acolchando las rejas que se sudan en una modificada cura; y no importa que me digas que no te interesa porque tenés otra muerte mordisqueándote la nuca, y no te importa que yo te siga queriendo amortajar esos huesos que son duros de cortar y que el acido no disuelve, como no disuelve el alma que se acobarda en una orden acerada con el sonido propio de cortar a un filo y sacar de revés los anillos haciendo estragos con la piel encima de los azulejos colorados, de un tono profundo de suspiros olorosos.&lt;br /&gt;Te llevo por el pasillo que arde; trastabillas por los tacos altos que no sabes usar.&lt;br /&gt;Te meto con prepotencia en la habitación vacía; y contra el cielorraso que se gotean tiras de frío denso, sobre las sabanas agrestes de tierra rasa, trato de cortar por el pliegue que une en un pespunte silencioso.&lt;br /&gt;Oigo el palpitar de las plumas debajo de la almohada y arde el sonido tapado por los jirones de carne que se van amontonando mientras voy cortando, siguiendo el orden exacto de cada golpe que la muñeca recibe de mi vista y de lo que voy viendo y haciendo hasta escarbar entre los preciosos riscos que corto, en una enumeración prolija hasta que el cansancio me venza, las formas que propongo entre el vapor que desprende la carne y el rojo sucio amontonado en un costado recio de este periplo entre los restos que arden.&lt;br /&gt;Hagolo simplemente.&lt;br /&gt;De esa cintura que se desprende en un ruido seco hasta la parte que más me gustaba. Esa otra suavidad de llanto que no se olvida por el sólo simple hecho de adormecer en instantes de puro deseo.&lt;br /&gt;Y la carne se amontona en fresca abundancia, en otra frontera.&lt;br /&gt;Te muerdo, Berlín, por el codo mismo del terciopelo, tragando toda inútil miseria que vas confrontando contra el morrudo y triste destino de muerte obesa que saca sus pliegues de grasa y deja surcos que ni la tristeza te obligaría a correr el rimel pretencioso en una horda de seguros y sostenes caídos del pecho barbudo al que le pasaba la hoja recién afilada en un perfume barato y algo rancio de probar con la punta de la lengua la guinda rosa y tras-tras, de esos tules.&lt;br /&gt;Piso fuerte las tripas en un tras-tras y acuatizo entre migas de carne ausente; y tras-tras las fuerzas de uno de los pedacitos tan lengua friéndose en el aceite caliente y apenas visto, tocás tras-tras florido reciproco y los huertos colgando tras-tras, tras-tras…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-7449491969598295412?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/7449491969598295412/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=7449491969598295412' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/7449491969598295412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/7449491969598295412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/12/berlin.html' title='Berlín'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-3474187127663786761</id><published>2011-12-22T04:05:00.000-08:00</published><updated>2011-12-22T04:07:26.545-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Los salones nocturnos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- En especial, ese dedo… Le dije al tipo negro.&lt;br /&gt;Y el tipo negro se lo cortó, de un golpe seco, dado con buen gusto y sabiduría.&lt;br /&gt;La victima (de cuyos ojos llevo siempre un grato recuerdo) solo atinó a dar un salto con gracia, y después, viendo su propia sangre deformando el piso de mármol lustrado, se desmayó.&lt;br /&gt;Deje que el tipo negro y el “Blindado” limpiaran con trapos el piso que tanto me gustaba, y me senté a ver el dedo.&lt;br /&gt;Lo miré detenidamente (el tipo negro y el Blindado jugarían con el resto del cuerpo hasta deshacerlo, como en el pasado, como en el futuro).&lt;br /&gt;Lo di vueltas viendo su uña, el color grasiento de su esmalte, y el hueso blanco que sobresalía en donde el filo había cortado.&lt;br /&gt;Lo guardé en una bolsa color Mendieta y le dije al tipo negro que me consiguiera otra victima.&lt;br /&gt;Ahora, se me antojaba jugar con un testículo pequeño, solo importaba que fuese pequeño.&lt;br /&gt;El tipo negro asintió y me quede en mi sillón favorito, esperando.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-3474187127663786761?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/3474187127663786761/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=3474187127663786761' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/3474187127663786761'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/3474187127663786761'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/12/los-salones-nocturnos.html' title='Los salones nocturnos'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-5060782431859560577</id><published>2011-12-16T04:33:00.000-08:00</published><updated>2011-12-16T04:35:25.126-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Sangre</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Me la vendieron por medio litro de sangre.&lt;br /&gt;Los primeros tres días no dijo nada, ni una sola palabra.&lt;br /&gt;Al cuarto día pidió comida. Al quinto, se me apareció desnuda y dormimos juntos.&lt;br /&gt;Ni siquiera eso hizo que yo la llamara por su nombre de pila.&lt;br /&gt;Dormimos juntos todo el tiempo que duró aquella maravillosa época.&lt;br /&gt;Tomábamos vino helado blanco; ella escuchaba, con atención, pero no hablaba, ni habló.&lt;br /&gt;No supe el filoso sonido de su voz, ni el sabor de esa saliva que me pertenecía, aún sin probarla.&lt;br /&gt;Esto duró toda esa época, hasta que me deshice de ella.&lt;br /&gt;Fue muy simple.&lt;br /&gt;Una noche calurosa deje abierta la ventana.&lt;br /&gt;A la mañana ella ya no estaba; sólo toque el hundido lugar en la cama, con las sábanas todavía tibias.&lt;br /&gt;Ese mismo día fuí a dar sangre. Y con lo que me dieron por mi medio litro, compré comida.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-5060782431859560577?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/5060782431859560577/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=5060782431859560577' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/5060782431859560577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/5060782431859560577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/12/sangre.html' title='Sangre'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-7994690400616050833</id><published>2011-12-12T06:40:00.000-08:00</published><updated>2011-12-12T06:42:41.059-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Entre ríos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Ella lleva las marcas en la cara.&lt;br /&gt;Aún le dura el ruido del miedo en los ojos.&lt;br /&gt;No me mira, mira a mis costados y me pide una moneda.&lt;br /&gt;Ojala pudiera, pienso; sólo me sale mover la cabeza y un no empastado en lengua y saliva seca.&lt;br /&gt;Ella se va río arriba, con la canoa personal que quien sabe a quien ha robado.&lt;br /&gt;Sigo remando con elástica confianza.&lt;br /&gt;Ya hace tiempo que mi bote resiste; sigo remando.&lt;br /&gt;El agua ahora es el mundo.&lt;br /&gt;El mundo es ahora agua y cielo, con esas tormentas de lluvia que ríe el cielo sobre los hombres.&lt;br /&gt;Cada tanto veo una canoa personal; son muchos los que han desembarcado y se unieron a las colonias religiosas.&lt;br /&gt;Yo no lo pienso hacer, por ahora; creo que no soy capaz de hacerlo…&lt;br /&gt;Paso remando frente a la cúpula de una iglesia.&lt;br /&gt;El agua deja ver solo la cruz saliendo del oleaje.&lt;br /&gt;Soy devoto de San Pires, un beato que pronosticó hace mucho tiempo la magnificencia del agua sobre el mundo.&lt;br /&gt;Me dijeron que hay muchos que lo veneran y hasta tienen un sitio en donde lo adoran, en tierra firme.&lt;br /&gt;Ahora, hay saqueadores de tierra; la truecan por alimentos o peces, con un puñado de ella es mucho lo que se consigue.&lt;br /&gt;Sigo remando.&lt;br /&gt;Descubro un bulto entre las ramas.&lt;br /&gt;Lo golpeo con el remo y lo doy vuelta.&lt;br /&gt;La reconozco por las marcas en la cara y el miedo en los ojos.&lt;br /&gt;Le marco una cruz con aerosol de pintura roja y la dejo irse, flotando.&lt;br /&gt;Por los agujeros del arpón deduzco que los que la buscaban la encontraron.&lt;br /&gt;Me cierro más la campera, y remo.&lt;br /&gt;La lluvia me busca para reírse.&lt;br /&gt;Reconozco no saber de que diversión hablan.&lt;br /&gt;Ha comenzado a llover.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-7994690400616050833?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/7994690400616050833/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=7994690400616050833' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/7994690400616050833'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/7994690400616050833'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/12/entre-rios.html' title='Entre ríos'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-925505438097204643</id><published>2011-12-06T18:26:00.000-08:00</published><updated>2011-12-06T18:27:32.856-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Azul</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Albertino se acercó al fuego.&lt;br /&gt;El viejo Borges no lo vió venir; con voz gastada, el joven le advirtió que el bebé estaba todavía crudo.&lt;br /&gt;El viejo Borges graznó y dió media vuelta a la manija.&lt;br /&gt;Entonces, la criatura se empezó a tostar del lado claro.&lt;br /&gt;Desde abajo del ombú, venían los ruidos a jarras y el vocerío del resto de la banda.&lt;br /&gt;Albertino miró de reojo las arrugas del viejo; vió un surco profundo cruzándole la mirada. En los bordes de ese infierno, se encontró a sí mismo marchitándose al lado de fuegos que cocinaban criaturas robadas a pobres paraísos.&lt;br /&gt;Indolente, Albertino le pegó un machetazo al viejo Borges cortándole limpiamente la cabeza.&lt;br /&gt;Solo el fuego fue testigo, con su criatura y la reverberancia de la sangre.&lt;br /&gt;Después de cortar prolijo el cuerpo del viejo, Albertino volvió al ombú con la noticia de la comida lista y que ahora, por fin, habría postre.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-925505438097204643?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/925505438097204643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=925505438097204643' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/925505438097204643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/925505438097204643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/12/azul.html' title='Azul'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-7811557784570446033</id><published>2011-09-20T00:51:00.000-07:00</published><updated>2011-09-20T00:54:28.530-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Esclavo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Tenía prohibido mirar a los ojos.&lt;br /&gt;Esa actitud, dicen, desata el infierno.&lt;br /&gt;Entonces, labraron sus parpados con láminas de vidrio dando asueto social a su mirada por el tiempo que durase la custodia de las vírgenes del harén del sultán, autor de sus días según los dichos de las viejas, autor por otra parte de las paredes de su ceguera.&lt;br /&gt;Una noche, en lo profundo de la antigüedad de esa noche, se sintió solo y quiso llorar.&lt;br /&gt;No pudo.&lt;br /&gt;Un canto lo perturbó de tal manera que buscó con sus manos el origen de ese murmullo.&lt;br /&gt;Y encontró otra piel que por el perfume debía pertenecer al harén.&lt;br /&gt;Tocó piel y formas de mujer, sintió cosquillas en su ingle.&lt;br /&gt;Se puso furioso, pero una caricia lo calmó; y pudo ver por primera vez a través de otra voz.&lt;br /&gt;Alguien lo traicionó.&lt;br /&gt;Y fue torturado hasta la muerte.&lt;br /&gt;Antes de ella, supo que el sultán era su padre y la virgen, su madre; pero por un pequeño y astuto cambio en su vida, sus autores eran desconocidos. Simples y arbitrarios verdugos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-7811557784570446033?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/7811557784570446033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=7811557784570446033' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/7811557784570446033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/7811557784570446033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/09/esclavo.html' title='Esclavo'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-8792414651279312580</id><published>2011-07-15T13:46:00.000-07:00</published><updated>2011-07-15T13:48:57.771-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Borges comunista</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;“Pan de nadie, en esa vereda sorda que transpira,&lt;br /&gt;al no lograr llegar a ninguna parte...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He leído por ahí, entre los carteles que abonan la idea de que todo el mundo que me rodea es analfabeto, que cuando el barco encalló en la isla del Diablo, ya Dreifus estaba obsesionado con Francia.&lt;br /&gt;¿Que quieren decirme con aquello de Francia? ¿Quien necesita el nombre de un país que nunca visitará; y ni siquiera en sueños, soñara cogerse a una francesa? ¿Quienes son los molestos idiotas que transpiran sus camisas de “media gamba” manteniendo en manuscritos la semblanza soñadora de los últimos indios Onas, allá en la lejana Tierra del Fuego?&lt;br /&gt;¿Quien escribe para quien? ¿Para los pocos que saben leer?&lt;br /&gt;Mi país repartió bicicletas para que sus millones de trabajadores no fueran caminando a sus labores en sencillas fábricas, fabricando bellas tacitas de porcelana para tomar el té.&lt;br /&gt;Mi país, que no es Francia, repartió sandalias para que sus millones de trabajadores, vendó los pies desnudos de sus millones de habitantes que caminaban hartos kilómetros para sentarse ante sus rudimentarias maquinas de fabricar rigurosidad. Y en medio de tanta fealdad, la palabra belleza que nadie entiende porque nadie ha quedado a centímetros de la tinta parea transcurrir en el trazo ríspido de la palabra, de entre sus letras, del amor presuntuoso del que escribe con su tinta enrojecida que apenas es sangre aguachenta, sangre enceguecida por la oscuridad de la luz.&lt;br /&gt;Pero, veamos... Estaba encima del barco que encalló en las costas de Dreifus, mientras Francia, laxa entre las piernas de un amante de ocasión, encendía un cigarrillo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-8792414651279312580?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/8792414651279312580/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=8792414651279312580' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/8792414651279312580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/8792414651279312580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/07/borges-comunista.html' title='Borges comunista'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-3282567354564374802</id><published>2011-07-15T13:40:00.001-07:00</published><updated>2011-07-15T13:40:41.035-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Muertes Modernas</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;DENNIS WILSON&lt;br /&gt;Vocalista y baterista de BEACH BOYS # Diciembre 1983&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mar es mi próximo hogar. Lo presiento. Cuando cada ola te transporta y notas que su piel te vibra debajo de los pies, sentís lo que sintió Jesús cuando camino sobre las aguas. Esa sensación infinita de no quebrar las reglas inmortales, ese menosprecio por el cielo y por el infierno. Más allá, cuando el sol se ahoga en el límite y las arenas se aquietan, salgo a caminar por la playa. Busco caracoles, me río del salobre gusto en la boca de un beso dado al descuido, y me maravillo por tu sonrisa mientras bailas ligera, en un amague de ternura. Pero estoy solo. Tan solo como un pez muerto, frío, con los ojos saltones de mirada fija; y ya no están los muchachos de la playa haciendo fogatas entre las dunas, ni sus guitarras con canciones que hablaban del amor a los gritos bajo el caliente sol californiano. Soy afortunado. En algún recodo de mi memoria todavía conservo las palabras justas, el sonido claro, y la forma del agua alrededor de mi cuerpo…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-3282567354564374802?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/3282567354564374802/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=3282567354564374802' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/3282567354564374802'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/3282567354564374802'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/07/muertes-modernas.html' title='Muertes Modernas'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-4568025723883304615</id><published>2011-07-09T05:27:00.000-07:00</published><updated>2011-07-09T05:29:57.054-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Ultimo día en la tierra</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El Tano manejaba la cámara, pero temblaba. Las explosiones fueron de menor a mayor. Transmitían todo por una única radio que había sobrevivido. Ahora, los militares tenían preparada la mayor de las sorpresas; la gran bomba, una Via Láctea que fragmentaria todo a su alrededor. Un gran mundo haciendo crack y nadie para contarlo después.&lt;br /&gt;El Tano comenzó a temblar de nuevo, sentí el ruido de su temblequeo y ambos miramos ávidos hacia el horizonte. Unos árabes se arrastraron hacia nuestro pozo. Traian otra radio nueva y mas potente. Uno de ellos me encaro y me dijo que hiciera algo para parar la locura, que ustedes los occidentales iban a hacer daños irreparables. Le dije que lo sentía pero que ya no había nada que hacer. Miramos todos hacia la Meca y comenzamos a orar. Hasta el Tano temblando oro. Luego, pusimos la radio a todo volumen transmitiendo una cuenta regresiva en ingles. Cuando llego a cero, todo se ilumino. Y el Tano dejo de temblar.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-4568025723883304615?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/4568025723883304615/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=4568025723883304615' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/4568025723883304615'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/4568025723883304615'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/07/ultimo-dia-en-la-tierra.html' title='Ultimo día en la tierra'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-1613404534946239924</id><published>2011-06-22T12:40:00.000-07:00</published><updated>2011-06-22T12:42:35.482-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>La triada de la Madre Teresa de Calcuta</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Construir la muerte a partir de la muerte... Nadie sabe a ciencia cierta como funciona la muerte; si esto que solemos ver a nuestro alrededor se denomina vida, si los que deambulamos entre pares, integrándonos, desintegrándonos, con todas las estrategias posibles en el odio, y el amor se llama vida, así a secas, en un planeta aguado y polvoriento, en una clara vigencia entre la enemistad profunda y la violencia en sincronía con los demás cuerpos... En fin... Me temo que la Fundación de la Madre Teresa de Calcuta va a seguir institucionalizando la pobreza mas intrincada, la dejadez extrema y soliviantada. No hay más que ver... Pasen y vean... Ahí están los huesos casi a la intemperie de, pongámosle, Jordán... No es un nombre Indio; en realidad, no es nativo de estos lares. El es uno de los tantos que se robustecieron en la populosa Calcuta viviendo de quien sabe que y por cuanto tiempo. Pero, allí están sus huesos roídos hasta la endebles grisácea de una piel tirante que apenas lo recubre. Se le da un cuenco de arroz hervido del tamaño prolijo de una mano de niña menuda tres veces por día. Se lo higieniza con trapos húmedos, y sus ojos abiertos la mayoría del tiempo, miran el cielorraso cruzado de troncos y chapas irreductibles.&lt;br /&gt;Jordán, el moribundo, ya esta muerto, solo que nadie todavía le dio el ultimo empujón. Y las huestes de la Madre Teresa lo mantienen vegetalizado, ni más ni menos... Alguien dijo alguna vez: Habría que hacer algo... El dinero del mundo entero entra en la fundación. Pero, solo se le da a Jordán un cuenco de arroz blanco que alcanza solo para que su cuerpo no tenga miseria fisiológica. Y las cámaras de la televisión Alemana (justamente ellos, que pregonaban la limpieza de la raza humana) enfocan los penosos ronquidos de Jordán en su litera vegetal, mientras una periodista, en su idioma, alaba la lucha de la Madre Teresa de Calcuta por erradicar la pobreza. Entérense... Hay que persistir en la hambruna más caótica para que los países ricos prolonguen, en el tiempo, sus dadivas. Solo es ayudar a que un muerto no muera de muerte cruel, aunque técnicamente, ya este muerto.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-1613404534946239924?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/1613404534946239924/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=1613404534946239924' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1613404534946239924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1613404534946239924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/06/la-triada-de-la-madre-teresa-de-calcuta.html' title='La triada de la Madre Teresa de Calcuta'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-791411058406490247</id><published>2011-05-24T11:09:00.000-07:00</published><updated>2011-05-24T11:10:57.857-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>DUANNE ALLMAN</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Guitarrista Y fundador de los ALLMAN BROTHERS BAND # Octubre 1971&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había descubierto que los dedos iban más rápido que el sonido que iluminaba la sala de grabación. Tome una medida de wiskey. Me mire los dedos a la luz de mis ojos. Quizás el crujido de una hoja que se pisa en el viento mojado de este invierno permanente, o los celos de esa chica que me mira por el vidrio. Todo era artesanal. Había estado en muchos sitios a la vez y en ninguno de ellos sentí la extinción y el desahogo de la velocidad como cuando cruzas el parque, entre los árboles, a 180 millas con la motocicleta; y el sonido es un prolongado siseo como si las llamas que te devoran, se apagaran por una lluvia repentina y fría. No cambio esa sensación por nada del mundo… Bah, si esa chica me dice que la lleve a dar una vuelta a bordo de mi Halley, lo haría de buen modo… Dicen que la palma de la mano es la continuación de un camino iluminado por la luna que da vueltas y me llega a ningún lugar. Busco las llaves en el bolsillo. Me olvido el casco en un rincón de la energía y salgo, hacia ninguna parte…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-791411058406490247?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/791411058406490247/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=791411058406490247' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/791411058406490247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/791411058406490247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/05/duanne-allman.html' title='DUANNE ALLMAN'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-1983566881153021406</id><published>2011-05-18T06:52:00.000-07:00</published><updated>2011-05-18T06:55:11.290-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Llamado Telefónico</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Me costó conseguir su número.&lt;br /&gt;Marqué tembloroso.&lt;br /&gt;Del otro lado, sentí que algo universal se ponía en movimiento; un interminable sonido que llamaba desde el cielo para que la tormenta se desatase y crezcan los relámpagos, y se iluminen las inflables nubes…&lt;br /&gt;-Hola…&lt;br /&gt;No contestó. Es su voz. Tu voz. La voz de ella. Mi voz. Tantas voces recreadas detrás del firmamento, en los recovecos mudos de un cielo mortuorio…&lt;br /&gt;- Hola; sos vos?&lt;br /&gt;- Hola, contesto con llagas en la voz… Como supiste que era yo?&lt;br /&gt;Ella todo lo sabe, todo lo intuye, todo lo supone…&lt;br /&gt;- Me imaginé, dice con candor… Pero, ya han pasado nueve años…&lt;br /&gt;- Pero, ya pasó mucho tiempo desde la última vez…&lt;br /&gt;Esa ultima vez del desfiladero, de la santificación de los héroes, del laberinto mudo del sacrificio…&lt;br /&gt;- Como estas?&lt;br /&gt;Me ayuda en el silencio su voz, infinitamente más poderosa…&lt;br /&gt;- Bien, le digo, extrañándote…&lt;br /&gt;- Porque vos queres…&lt;br /&gt;Me observa desde lo alto de su montaña.&lt;br /&gt;Yo, desde mi llanura, asiento apesadumbrado…&lt;br /&gt;- Tengo una deuda con vos, le digo minimizando el dinero prestado y no devuelto…&lt;br /&gt;- Si, creo que si; faltan algunas cosas…&lt;br /&gt;El inventario es el siguiente: un candelabro con incrustaciones de jade, una pequeña urna de oro macizo, una deidad de marfil, dos o tres gaviotas de alabastro, y restos del mar visto desde la primavera boreal. Un inventario canallesco, por decirlo con simpatía…&lt;br /&gt;- Te debo ciento cincuenta pesos, digo con voz entrecortada…&lt;br /&gt;- Si; y todo lo demás? observó ella con la sabiduría intacta.&lt;br /&gt;Me estremezco. Me siento un bandido al que han pescado justo en el momento de cruzar la frontera…&lt;br /&gt;- Y vos como estas?&lt;br /&gt;Trato de cambiar mi situación obviando lo demás y pasando hacia la habitación del alma…&lt;br /&gt;- Bien. Pero, porque desapareciste?&lt;br /&gt;Su voz cambió. Ahora parecía terrenal, arbórea…&lt;br /&gt;- Me pareció que vos le dabas demasiada importancia a lo material, y desechabas lo otro…&lt;br /&gt;- No. Su voz se tornó espesa. Me pareció que vos no ibas a cambiar; devolverme la plata y lo otro, hubiese sido lo justo…&lt;br /&gt;El cielo ahora era un hervidero de ruidos magnéticos, cantos y sitios iluminados velozmente…&lt;br /&gt;- Además, el que desapareció fuiste vos…&lt;br /&gt;Allí perdí la noción de si era mi voz o la voz de ella la que decía esto ultimo…&lt;br /&gt;- Mirá, es mejor que dejemos todo como esta; dijo ella sin alongar un ápice su distancia…&lt;br /&gt;- Si; murmuré en retirada…&lt;br /&gt;- Algo más… dije… Tengo un poema para vos, lo queres?&lt;br /&gt;- Si, dijo… Anda a la ventana y déjalo volar. Si toma esta dirección seguro lo voy a recibir, dijo entusiasmada y frágil…&lt;br /&gt;- Bueno, adiós…&lt;br /&gt;- Adiós, sentí en la distancia…&lt;br /&gt;Luego, abrí la ventana y comencé a leer.&lt;br /&gt;Cada palabra abría sus alas y desaparecía en la oscuridad. No pude saber que dirección tomaban, pero por la tormenta que amainaba y las nubes disipándose, creo que habían tomado el camino correcto…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-1983566881153021406?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/1983566881153021406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=1983566881153021406' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1983566881153021406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1983566881153021406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/05/llamado-telefonico.html' title='Llamado Telefónico'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-5972232871119831563</id><published>2011-05-05T14:48:00.000-07:00</published><updated>2011-05-05T14:50:48.803-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>La fiebre en la trinchera sur a un costado de la Ciudad Madre</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Habíamos llegado con la unidad ese domingo, de tarde.&lt;br /&gt;Un rato después, el sargento Moyano me mandó con la pala a cavar una trinchera.&lt;br /&gt;En la unidad me decían Camorrero.&lt;br /&gt;Eran esas unidades que se decían de paz, pero que portaban fusiles, granadas de fragmentación y, por sobre todas las cosas, nada de imaginación.&lt;br /&gt;Solo hacíamos lo que nos ordenaban, sin ningún tipo de discusión moral o fáctica.&lt;br /&gt;Lo hacíamos si o si.&lt;br /&gt;Cuando hundí la pala en la tierra, una arenisca dura y maloliente, sentí un quejido.&lt;br /&gt;No le di importancia.&lt;br /&gt;Seguí con otro golpe y el quejido se hizo más agudo.&lt;br /&gt;La tierra comenzó a sangrar; la noche había avanzado lo suficiente como para que yo no lograra discernir si había allí algún cuerpo o era solo mi imaginación.&lt;br /&gt;Toqué con la mano desnuda las paredes del pequeño agujero.&lt;br /&gt;Estaban húmedas de algo viscoso; y al probar de la lengua, dulce.&lt;br /&gt;Una sangre dulce manaba de la tierra, el quejido provenía de ahí.&lt;br /&gt;Me tomé las señales de vida con mi computadora personal.&lt;br /&gt;El soldado Armado Narval, conocido por todos como “camorrero”, estaba físicamente bien, con sus signos vitales inmejorables.&lt;br /&gt;A la luz verde fosforescente del ordenador, pensé que había alguien más allí conmigo, en medio de la oscuridad.&lt;br /&gt;Me puse las gafas de visión nocturna.&lt;br /&gt;No había nadie en la noche; solo la pala, yo, y un agujero por terminar.&lt;br /&gt;Más allá, a un kilómetro, la Ciudad Madre dormía en el sigilo.&lt;br /&gt;Con desgano, di otra palada; y otra vez, otro quejido.&lt;br /&gt;Ahí si, largue todo y di una orden a través del receptor…&lt;br /&gt;- Camorrero aborta misión…&lt;br /&gt;Y me senté a esperar el vehiculo que me transportaría a la base.&lt;br /&gt;El sargento Moyano, un hombrecillo afable y ridículo, oyó con parsimonia mi explicación.&lt;br /&gt;Luego de un sonoro silencio, me palmeó el hombro y me dio su parecer…&lt;br /&gt;- Este es un país invadido, Camorrero; nosotros somos los invasores y la tierra lo sabe. Sabe mas que los lugareños, que solo son sus invitados… No se preocupe. La próxima vez no use una pala, use explosivos… Vaya nomás, soldado…&lt;br /&gt;A la mañana temprano, dinamitamos amplias zonas del sur de la llamada Ciudad Madre, desde ese momento rebautizada Ciudad Liberada.&lt;br /&gt;No sentimos nada; solo la algarabía de las explosiones.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-5972232871119831563?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/5972232871119831563/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=5972232871119831563' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/5972232871119831563'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/5972232871119831563'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/05/la-fiebre-en-la-trinchera-sur-un.html' title='La fiebre en la trinchera sur a un costado de la Ciudad Madre'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-6613319086722623956</id><published>2011-04-06T00:55:00.000-07:00</published><updated>2011-04-06T01:02:20.807-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Muertes Modernas</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;1 BON SCOTT Vocalista de la banda de rock Australiana AC/DC # Abril 1980 Aun no se había formado la noche. La escarcha estaba tierna. A los costados de la carretera veía gente deambulando con el frío mientras gesticulaban y me decían… “Adelante, Bonnie; pisa la velocidad, desenrrollala, y hacela parte de tus huellas… Se me terminó el volumen de la bebida… Cuando se te seca la garganta y necesitas con urgencia un bocado mas del generoso alcohol, y todo lo demás te importa un bledo, y no sabes de donde sacar, aunque estos sean tiempos de bonanza, y el automóvil vuelca, quizás por indiferencia o porque no importa mucho quien es el que recibe los golpes… Y allí me doy cuenta que la piel es mucho mas débil que un trozo de hierro retorcido que como un tirabuzón gigante te saca el corcho que tapa el alma… El ultimo trago… Y no tengo fuerzas para cerrar las ventanillas, y el frío seca las gotas de sangre, y los ojos se te quedan, y viene uno de tus ‘’fans’’ y te dice asomándose al agujero del corazón… Bonnie, bien hecho; has llegado al final…” &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-6613319086722623956?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/6613319086722623956/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=6613319086722623956' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/6613319086722623956'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/6613319086722623956'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/04/muertes-modernas.html' title='Muertes Modernas'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-8693019091960980167</id><published>2011-01-22T17:15:00.000-08:00</published><updated>2011-01-22T17:21:25.944-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>La Mujer en la Curva del Muerto</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Soy el fantasma de una mujer muerta hace incontables años.&lt;br /&gt;De ella todavía mantengo esa fascinante premisa de agacharme para orinar. Pero nada sale de mi vejiga, no hay un hilo flexible de liquido ámbar mojando las piedras tenebrosas del paisaje en donde vago, sin siquiera notar diferencias entre el modo y el por qué.&lt;br /&gt;Sé que soy mujer y fantasma.&lt;br /&gt;Tengo ciertas inflexiones de ambas, que voy perdiendo a medida y ritmo de lo habitual.&lt;br /&gt;En el lugar en donde vago hubo una guerra.&lt;br /&gt;Las cruces se van deshaciendo como azúcar en el vaho suave de las lunas que aparecen y desaparecen.&lt;br /&gt;Hay mayores ruinas que en otros tiempos; las de estos momentos mantienen la inconstancia y la seguridad que las caracteriza.&lt;br /&gt;Puedo moverme entre los rostros de los sobrevivientes que apenas pasan la música del fuego, salen de sus escondites a reconstruir el ritmo de lo anterior.&lt;br /&gt;El mantener cruces en donde hubo muertos todavía, debe obedecer a cierta retahíla mística desde el principio de los tiempos mantenida, en consonancia con el crucificado. Pero, y a modo de objeción, los descendientes se siguen enterrando.&lt;br /&gt;No hubo ni habrá crecimiento intelectual a partir del aprendizaje por el error.&lt;br /&gt;Creo firmemente en esto aunque a medida que voy comprendiendo, voy desapareciendo un poco más. Ya no me quedan tetas.&lt;br /&gt;Sé que nadie puede verme; he querido reflejarme en algún momento, pero indefectiblemente, algo falla, abonando la fatal percepción de que nadie humano puede verme y al mismo tiempo voy desapareciendo.&lt;br /&gt;Las guerras se van sucediendo continuas y lógicas; solo que su andar tecnológico las va llevando al principio.&lt;br /&gt;Si en un primer momento, hubo dos guerreros con voluntad de matarse mutuamente, hoy, luego de incontable tiempo y por un reduccionismo atávico, vuelve a suceder esa habitualidad. Los veo ejerciendo en su vida diaria y en tiempos de paz, esa arbitraria modalidad de violencia que se hunde en el paroxismo cuando el supuesto tiempo de paz troca a guerra.&lt;br /&gt;He perdido un arete en este continuo vaivén de flotar e ir y venir. Lo busco, al arete, entre dos piedras y encuentro de casualidad una cinta en buen estado. La voz, por acción del sol, surge clara y agradable. Se presenta… “Soy un hombre de unos…tantos años, que quiere preservar para los que vendrán, un poco de…” Y se corta el mensaje. El resto esta muy deteriorado. Han pasado muchos años desde su extinción como hombre, pero hoy se mantuvo y volvió.&lt;br /&gt;¿Será solo un sueño?&lt;br /&gt;Hoy nadie sueña.&lt;br /&gt;La realidad es demasiado extenuante como para lograr un resquicio en donde depositar los anhelos; y aparte, las drogas profundas que han mutado la parte blanda de los seres humanos.&lt;br /&gt;Pero, solo soy un fantasma y encima mujer; o eso creo… No debería preocuparme por los demás, pero…&lt;br /&gt;Como mujer debo mantener en pie el pragmatismo, la dulzura, la creatividad sin vacilaciones; como fantasma debería avanzar en una estrategia dominante, en una elucubración del dolor “per se”. Y es en vano que las heridas cicatricen…&lt;br /&gt;Entre las piedras encuentro todo tipo de “souvenires”. No soy la única que busca y encuentra. Los sobrevivientes también lo hacen, y mientras tanto van perdiendo cosas. Hay muchas cintas que con el sol se activan y dejan oír voces grabadas antaño.&lt;br /&gt;Creí escuchar mi voz de cuando era una mujer completa y estaba enamorada. Pero, la destruí; voy destruyendo cosas, las cosas que no me gustan. Es un rasgo humano que aún me sostiene, pero como todo me va abandonando.&lt;br /&gt;Perdí peso.&lt;br /&gt;Nunca comí convertida en luz tangencial, pero veía una tarta de manzanas y ya me llenaba el estomago.&lt;br /&gt;Lamentablemente va llegando la hora de desaparecer, solo será de un momento a otro como esos espejos de cuerpos humanos que usan para sus guerras y que de golpe se detienen y luego nada, se desvanecen, como dicen algunos que uno hacia frente a un espejo cuando hace mucho existían los silencios.&lt;br /&gt;Aquí llega otra guerra.&lt;br /&gt;Dos hombres que solo ansían ver su sangre correr bajo el sol entre las piedras.&lt;br /&gt;Es una lastima que no pueda ver el final…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-8693019091960980167?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/8693019091960980167/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=8693019091960980167' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/8693019091960980167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/8693019091960980167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/01/la-mujer-en-la-curva-del-muerto.html' title='La Mujer en la Curva del Muerto'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-2527397261548706233</id><published>2011-01-10T03:15:00.000-08:00</published><updated>2011-01-10T03:19:13.182-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>La Maquina de Endulzar Memoria</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Una amiga me dijo (recuerdo cada exacta palabra en la inflexión de su boca ganada por una explosión de dientes afilados a pura carcajada por los días en los que nos sentíamos a veces de manera totalmente diferente a nosotras mismas; les digo que me tengan un poco de paciencia, es que siempre me voy por las ramas y no detengo el aleteo, es que ese cielo ahí arriba me tienta aun si esta cargado o solo mantiene esa yema amarilla que tanto nos quema prolija); decía, de una amiga, que me contó algo que aun mantengo entre los dedos del recuerdo en un acariciar vago, de tenerlo ahí, a mano, no dejando que se ponga marchito como ciertos rostros queridos que se fueron quien sabe de que modo…&lt;br /&gt;Mi amiga solía hamacar su voz y repetir… “Algún día te voy a regalar la maquina de endulzar memoria…” Y nos abrazábamos porque éramos jovencísimas en esa época, creíamos que todo lo que pensábamos estaba bien, aun lo mas descabellado; que se yo, como tomar un tren y perdernos en el absurdo de campos atravesados por la emoción de tener el pelo lacio, o los ojos delineados de una humedad entrañable, o la de ese muchacho de espaldas amplias que sonreía con su mochila entre los asientos… y nos bajábamos riendo, en una perdida estación con andenes cargados de olor a eucaliptos y esperar recitando poemas de colegio a que viniera a salvarnos el otro tren que subía de contramano por la vida esta.&lt;br /&gt;Un día, no vi más a mi amiga; pido disculpas por no recordar su nombre, no lo encuentro por más que revise y revise las páginas de mis recuerdos, no lo encuentro. Sé que ella tenía los dientes prolijos de tanto reírse y ensanchar el corazón recomendándome su famosa maquina de endulzar memoria.&lt;br /&gt;Ya ves, el tiempo pasó, no se como, pero muy rápido, increíble como un tren loco que no se detiene en los andenes y despeja a su paso las hojas secas de eucaliptos rotos.&lt;br /&gt;Me quede sola en un andén de estación vacía. Sentía que todos mis recuerdos, ante el paso imperioso de los momentos, se volvían amargos; amargos en el modo oscuro de traerlos a este tiempo que no era el de ellos. Me senté en un banco de madera frío. Los pelados eucaliptos de enfrente, vigilaban la noche. Una mermelada oscura que brillaba con pequeñísimos trocitos de vidrio molido y un licor tibio que era una consecuencia de tejados y chimeneas mas allá de mis manos y de querer tocar esa lejanía. Recordé aquella maquina de endulzar memoria; pero, donde andaría…Ni siquiera sabia su forma, ¿tendría una forma determinada de maquina fría haciendo algo que ni siquiera puedo imaginar, emitiendo quejidos indiscriminados, y solo ella, capaz de hacer que ese aroma lejano no me produzca lagrimas, o no me ponga la piel para afuera, o no acelere los latidos, o no me ponga el pecho en mis manos y este se me caiga al piso resbalosamente?&lt;br /&gt;Pero, ahí, en ese anden bajo el murmullo nocturno, sola en medio de la vida, con el ruido a cosas por realizar, a cosas no realizadas; pude recordar que todo no era mas que hurgar en el bolsillo y buscar la única moneda que me quedaba para sacar el boleto y volver, y volverme a las cosas conocidas, exactas en este relieve intenso, en este momento de cifras enormes y alientos a rancias novedades. Una moneda con un sol; eso era lo único que me quedaba. Me pare y fui hacia la luz debajo de un techo de tejas. La ventanilla estaba cerrada. Había un cartel. El tren volvería a pasar dentro de exactamente dos horas. El último tren.&lt;br /&gt;Me abroché el último botón del gabán con prolijidad. No había boleto, no había tren. Miré a mí alrededor. Entonces, ocurrió un milagro o algo parecido. La vi parada ahí, plateada, despidiendo luces de colores; era mi maquina de endulzar memoria. Me sentí ferozmente querida, algo se hundió en mi estomago y volvió a salir, paralizó la tierra en la que yo crecía hacia todos los recovecos. Era yo y mi maquina ensayando un paso alegre a la eternidad de este momento. La maquina tenia una ranura y un cartelito: “Introduzca la moneda”. Con algarabía de poema, puse la única que tenia, y espere, espere ese dulzor que tenia que llegar por toneladas para poderme escapar de los rostros, de los gestos, de las manos, del silencio de esa muchedumbre que espera mas y mas de vos. La maquina solo escupió un caramelo.&lt;br /&gt;Me sentí decepcionada; con esa moneda tenia el viaje asegurado, y ahora esto… Pensé en mi amiga, en la maquina, y en que el caramelo tenia que durarme, exactamente, dos horas en la boca.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-2527397261548706233?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/2527397261548706233/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=2527397261548706233' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/2527397261548706233'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/2527397261548706233'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/01/la-maquina-de-endulzar-memoria.html' title='La Maquina de Endulzar Memoria'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-7092526815643380110</id><published>2011-01-08T06:41:00.000-08:00</published><updated>2011-01-08T06:44:34.427-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>En Otras Guerras</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La vi desnuda.&lt;br /&gt;Lo que me impresionó fue la cicatriz inmensa que le cruzaba todo el estomago hasta debajo del pecho derecho. Las terminaciones de las costuras no eran tersas, mas bien parecían tristes teclas en la sonrisa malhechora de un guasón turgente.&lt;br /&gt;Le pregunté sin protocolos que le había pasado.&lt;br /&gt;Es un recuerdo de mis vigilias anteriores… No le dije nada. Seguí mirando esa vía ferroviaria; toqué con ternura algunos durmientes y esas estaciones con andenes vacíos que no llegaban ni partían hacia ningún sitio.&lt;br /&gt;Recuerdo haber insistido en mas explicaciones y la suave lengua de mi mujer que no decía sino que hacia; y sus palabras en el silencio del amor que se había construido allí, en ese instante entre y alrededor de los dos.&lt;br /&gt;A algunas palabras que decía le faltaban algunas letras.&lt;br /&gt;Al principio, no me di cuenta. Luego, prestando atención di con dos; la palabra ardor que quedaba “ado”, y la palabra permitir que era “periti”.&lt;br /&gt;Se lo hice saber.&lt;br /&gt;Me dijo que su verdugo le había permitido vivir tolerando ciertas quitas. Esta fue una de ellas.&lt;br /&gt;Le dije, entre besos, que me dijera nuevamente ardor y permitir.&lt;br /&gt;Las dijo sin las erres y sin las emes.&lt;br /&gt;Ella no estaba construida de la manera prevista; pero, esto no bajó en nada mis deseos. Amaba a esa mujer.&lt;br /&gt;Después, comprendí que ella estaba también incompleta en el amor.&lt;br /&gt;Me di cuenta cuando comenzó la tercera o cuarta guerra mundial (ya no lo recuerdo; es mas, creo que no es importante)…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…En la violación de la quinta tregua; en algún lugar de la quinta o sexta conflagración mundial…&lt;br /&gt;Los sionistas no tomaban prisioneros.&lt;br /&gt;Hacían un paté multicolor con los que lograban caer. Y se los daban de comer a sus tropas enfermas con el síndrome de estar excesivamente incluidas en los frentes de las ciudades desvanecidas de la India y Pakistán.&lt;br /&gt;En ese barro colorado estaba, cuando reapareció la Teniente Kohan en mi vida, o en lo que quedaba de ella.&lt;br /&gt;Era ella, sin dudas. El amor de mi vida; solo que le faltaba un brazo y tenia una de esas cámaras que todo lo filman.&lt;br /&gt;Me reconoció.&lt;br /&gt;Nos reímos un segundo juntos.&lt;br /&gt;Me dijo permitir. Todavía le faltaba la eme.&lt;br /&gt;Yo estaba, en ese momento, con varios compañeros perdidos por el gas de la locura.&lt;br /&gt;La Teniente nos avisó que pronto tendríamos que ir en busca del Santo Sudario, en poder de los malditos Musulmanes.&lt;br /&gt;Me persigné; y ya, junto a su boca, le pedí un beso.&lt;br /&gt;Me lo dio, aunque sin dentadura; luego, nos despedimos.&lt;br /&gt;Yo iba a una muerte segura. Ella, quizás y a pedido de su verdugo, perdiera varias letras más de su hermoso abecedario…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-7092526815643380110?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/7092526815643380110/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=7092526815643380110' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/7092526815643380110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/7092526815643380110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/01/en-otras-guerras.html' title='En Otras Guerras'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-6974787312946791577</id><published>2011-01-04T06:47:00.000-08:00</published><updated>2011-01-04T06:50:40.062-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Tiempo Seco</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Veo los ventanales como parpadean, como reflejan ese escenario nocturno que va apagando sus luces porque algo sucede afuera y me es desconocido. Estamos encerrados acá, en un piso superior, mirándonos las caras y hasta alguno que otro habla en un susurro quieto como quien descifra idiomas que el aire trae de otra parte. Y no entiendo que hago, entre desconocidos. Una niña morena, un niño rubio, su madre o la esposa de su padre intentan y lo logran, acercarme un vaso con alcohol. Ella, o la madre postiza, me dice que ellos no saben nada, que afuera pasó algo que todos desconocen, que sienten mucho miedo y que la gente muere de pronto, de golpe, en sus lugares habituales. Y ahí quedan porque los demás, los que pululan alrededor no atinan a nada específico… ¿Como específico? Si, digo… Hacer algo; si alguien muere delante de mi, digamos, por un sincope al corazón o algo así, intento esa reanimación que alguien alguna vez me recomendó hacer en esos casos, golpeando el corazón o el lugar en donde este se encuentra, pero… ¿Y si no es así? Digo, si la gente muere por otra cosa y no por el corazón? No sé… La gente se muere. Esa es la realidad. ¿Y como llegaste acá? Recordé que este edificio se encontraba cerca del puerto… Mentí… Entonces, me vine hasta acá para ver si podía escapar… Concluí la mentira… Y me miré el brazo derecho tatuado, vivo, en carne firme y latiendo. Terminé el vaso de alcohol que despejó mi camino interior y volví la mirada hacia fuera. Las luces nocturnas se iban apagando a intervalos regulares. El mundo, tal como lo conocíamos, se secaba y quedaba ahí, quieto, como flores mustias que una mujer ha olvidado en un florero en su comedor diario. La mujer se retiró. En su lugar encontré a otra mujer mucho más anciana y más menuda. Me dijo que Dios así lo había decidido, que era el fin del mundo. Me reí, quizás fuese el alcohol. La anciana me observo con severidad. Alguien dijo que nos íbamos. Hubo un revuelo en la habitación. Los ventanales parpadearon. Pregunte hacia donde partíamos. Un hombre me dijo, con convicción, que había un barco en el puerto para nosotros, que teníamos que trasladarnos dos cuadras hacia el muelle y que allí nos embarcaríamos. Me levanté e intenté salir de ese lugar. Algunos llevaban bolsos y cosas cotidianas, algunos sonreían, otros estaban muy serios. Todos esperábamos que en cualquier instante nos tocara, que la muerte deslizara su huesuda mano sobre el hombro y la vida terminara en ese mismo momento. Insistí en irme de allí. El aire de la noche me golpeó con inclemencia. Íbamos en fila, como condenados de antemano a un castigo innecesario. La anciana me tocó el brazo… Ya ve, Dios nos ha bendecido con la vida y ahora nos maldice quitándola, sin miramientos… Yo sonreí; pensé que Dios no tenía nada que ver con todo esto. Creo que pensé en eso en ese momento y no más tarde cuando nos detuvimos ante una escalera que desembocaba en una abertura en el fuselaje de lo que supuse era un barco tremendamente moderno y desafiante como supongo son las cosas modernas y desafiantes. Entonces ocurrió. Dos o tres hombres delante de mí, cayeron fulminados; pase ante sus ojos abiertos, mirando nuestros cuerpos que aun conservaban la estabilidad y los eludían. Ellos estaban muertos. No era tan malo después de todo. Llegaba así, de golpe, y así nos íbamos, sin alharaca. La mujer anciana se arrodilló y comenzó una plegaria. No pudo terminarla, quedo allí, arrodillada, como un envase seco y entristecido bajo la noche estrellada. Comenzamos a subir por la escalera hacia la abertura. Yo estaba pensando en otra cosa. Sentía los golpes que mi corazón hacia, atravesando la piel en el pecho en donde llevaba tatuado el nombre del que tenia que morir. Los hombres se fueron agrupando en el fondo del amplio salón metálico, con sus mujeres y sus chiquillos. No había llantos ni imprecaciones, solo el murmullo de los arrastrados pasos. Todos sabíamos que nos tocaría, pero no sabíamos ni cuando ni donde. Intuí que mi presa estaba por ahí, en ese montón de ojos que se encimaban en las sombras. El barco pronto zarparía. Me senté sobre una lata; iba a lamentarme en obstinado silencio, de la suerte y sus beligerancias, cuando ella se sentó a mi lado. Tenía el pelo largo y era bonita. Me tomó la mano y agregó en un idioma sensual y totalmente extraño “cuanto lo siento…” y se quedó quieta y rígida, estupendamente muerta. La acomodé sobre un camastro y me levante para ir a la otra punta del salón. Sentí bajo los pies el movimiento. El barco se movía. Se ponía en movimiento conmigo encima de él. Intenté moverme en él como había aprendido en mis antiguos días marineros. No debía olvidar mi objetivo antes que la muerte me llevara. Un hombre apareció a través de una abertura en la pared, con una bolsa. Comenzó a repartir panes entre los sobrevivientes. Mordisquee un pedazo y lo tragué con un poco de agua que una mujer repartía en pequeños vasos de papel blanco. Un hombre me miró y no dijo nada. ¿Me habría reconocido? Me senté nuevamente sobre la lata y cerré los ojos. A mi oscuridad volvió el nombre de mi victima. No pasaron ni veinte minutos de zarpar el barco que más de la mitad de la gente había muerto, quedándose duros y quietos como flores de carne arrancadas del jardín de la vida antes de tiempo o contra su voluntad. En todo caso, no había más que decir acerca de tanta muerte. Me concentre en mi misión. Tenia poco tiempo o mejor aun, escaso margen de maniobra. Quizás pronto me tocaría a mí fenecer y mi misión quedaría inconclusa. Subiría hasta cubierta. Las escaleras de metal eran todas idénticas. Tarde mucho tiempo en ascender. Por donde iba, encontraba miradas ansiosas y severas, todas añorando el haber perdido lo que ahora me pertenecía, mi elasticidad, el movimiento puro y suave de los músculos hacia la claridad. Salí, por fin, a un sol apenas develado cuando me di cuenta que mi propio nombre respondía al tatuaje que tenia en el pecho. Era gracioso aunque demasiado arduo. Yo era mi próxima victima. Me toque y no paso nada. Quizás y en todo caso, mi don había concluido. Me quedé quieto bajo el sol, solo; y me toqué nuevamente…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-6974787312946791577?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/6974787312946791577/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=6974787312946791577' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/6974787312946791577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/6974787312946791577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2011/01/tiempo-seco.html' title='Tiempo Seco'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-1485034737483208207</id><published>2010-12-29T02:11:00.000-08:00</published><updated>2010-12-29T02:15:38.883-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Terrorismo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Todo comenzó leve, casi imperceptible; como cuando te bajas de un taxímetro en el corazón de Manhattan o alguna de esas celebres ciudades, pero en realidad, estas en medio del desierto, cerca de Tikrit, una ciudad Iraquí en pleno triangulo Suní; que no sabes bien que puede significar pero que remueve aguas lodosas en el fondo de un corazón que late bien fuerte porque no sabe que puede pasar delante de sus ojos abiertos, y encima, ese aire cortado por un avión repleto de gritos que se estrellan contra los ventanales en donde humean las caras de espanto de varios oficinistas, tan acostumbrados a no ver mas allá del paisaje estéril de la bahía desde un piso cien; y esos cientos que se multiplican en muchos otros que asisten (Oh, todo no es mas que una representación humana) a la forma grotesca de un cadáver recién horneado, con sus giros en degrade, y sus huecos rellenos de punzantes coágulos; y las botas se hunden en la arena, pero no es un reloj de helado de limón que se derrite sobre los dedos; es solo un pequeño segundo de muerte o varios, o el tiempo que le lleva al de cara redonda agusanarse delante de los controles de un Boeing y desviarlo del cielo hacia el infierno de vidrio y hacerlo una enorme bola de fuego, un sol que se derrite en las entrañas de un monstruo de acero y plástico y computadoras y pulcros ajedrecistas que comparten el valor social de mover peones y jaque mate; y en medio de un infierno, otro, no el anterior, digo otro, cerca de Tikrit, una ciudad de automóviles impecablemente soldados al calor, y unas casas bajas con letreros en árabe, y mas allá de algunos perros, un soldado; tiene uniforme y armas a la vista  y es, desde los tiempos romanos, parte del imperio insoslayable; juega con un teléfono celular que tiene incorporado una serie de “games” que sirven para matar el tiempo si el usuario de este tipo de tecnologías no sabe que hacer mientras no habla porque no hay nadie que entienda el idioma en estas tierras alejadas, en el otro extremo del mundo conocido por un joven criado cerca de una granja con cerdos, y cerveza por las tardes, en las tardes acarameladas en donde la razón administraba sus dosis con sabiduría de monologuista; pero, volvamos al comienzo, cuando bajaste del taxímetro en pleno Manhattan y viste que la gente, ese tipo de gente tan común que no es ni gorda ni flaca, ni vestida igual, ni tiene manchas en la cara ni le falta algún brazo o alguna pierna producto de las esquirlas que producen las bombas de fragmentación que tiran los aviones desde tan alto que es imposible descubrirlos en una mañana tan apacible, mientras unos niños chapucean cerca de una canilla que solo gotea; y el oficinista, que piensa en español, mira por los ventanales de gruesos vidrios como la nariz de un gigantesco pájaro azul metalizado golpea contra su propia nariz y lo pone, como decía el comentarista Ramírez, “Nock-Out”; y los uniformes naranjas rodeados de un cerco de alambre y las púas de esos alambres rodeando a los de mameluco naranja que oran mientras unos tipos grandotes de uniforme verde los insultan y les preguntan quien era el fulano que bajo del Taxímetro en pleno Manhattan cuando los aviones estallaban allá en lo alto, produciendo un sol repleto de cadáveres inocentes porque todo cadáver es inocente cuando muestra con candidez que su reverso es solo un poco de sangre, algunos huesos, músculos, órganos, y un poco mas o menos de fluidos y realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-1485034737483208207?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/1485034737483208207/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=1485034737483208207' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1485034737483208207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1485034737483208207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/12/terrorismo.html' title='Terrorismo'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-3631772759486851165</id><published>2010-12-19T10:38:00.000-08:00</published><updated>2010-12-19T10:42:20.412-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>La Revolución de los Corazones</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Alguien me cortó el paso.&lt;br /&gt;Era una sombra corpulenta. Me tomo la muñeca de una de las manos que alce instintivamente, y me la retorció en un guiño oscuro, lleno de dolor.&lt;br /&gt;Empujo mi aturdimiento hasta la puerta abierta de un automóvil detenido, que nos esperaba cerca del cordón de la vereda.&lt;br /&gt;Sentí otras manos y otro dolor.&lt;br /&gt;Luego, el viaje; corto, impensado. No salía de mi asombro turbio.&lt;br /&gt;Una habitación enorme.&lt;br /&gt;Un sillón vacío.&lt;br /&gt;Un hombre que esperaba en una bienvenida cínica…&lt;br /&gt;-Sentate… ¿Cual es tu nombre de pila? ¿Con el que comúnmente te nombran los que te conocen? Bien… Yo soy… De ahora en adelante, “El Ayudante del Maestro”… Al maestro todavía no lo vas a conocer, antes tengo que saber algunas cosas que vos sabes y me vas a decir… Por supuesto, si vos querés…&lt;br /&gt;El hombre que hablaba era una rara mezcla de presentador de escenarios y pequeño estratega de sepelios. Un indefinido que poseía fuerza bruta y no dudaba en utilizarla.&lt;br /&gt;Un gritillo homosexual irrumpió en mi garganta. No podía dominar personajes y el “Ayudante del Maestro” lo sabia…&lt;br /&gt;-Ahora, vas a conocer a Salvador Pena, “El Cosedor”…&lt;br /&gt;Me susurró cerca del oído luego de haberme golpeado salvajemente ese lado de la cara que quizás debido a la violencia, estaba en penumbras.&lt;br /&gt;Sentí que mi jorobado se perdía en un callejón escapando de los Nazis de cuero lustrado y navajas relampagueantes.&lt;br /&gt;El “Cosedor” era un hombrecito común que sonreía serio y perfumado. Llevaba un delantal blanco lleno de manchas terrosas secas y traía una gran aguja enhebrada con un hilo que ondulaba en el aire seco de esa mazmorra.&lt;br /&gt;Me cosió la oreja con ademanes filosos.&lt;br /&gt;Quise defender mi territorio pero estaba atado con gruesas correas al sillón.&lt;br /&gt;El “Ayudante del Maestro” temblaba de gozo al ver como la aguja se insertaba en la carne y unía la oreja a la tirantez de la piel; y toda esa sangre bañando mis pantaloncitos ceñidos.&lt;br /&gt;Cuando terminó, el “Cosedor” inspeccionó su trabajo y asintió satisfecho.&lt;br /&gt;El “Ayudante” se acercó y con un dedo seco, tocó la zona dolorida.&lt;br /&gt;Una tormenta eléctrica sin sonido recorrió toda mi cabeza.&lt;br /&gt;El torturador agregó…&lt;br /&gt;-Esto es solo el comienzo; y esta también es la primera pregunta que tenés que contestar… ¿Donde estabas el Día de la Revolución de los Corazones…?&lt;br /&gt;Hable aturdido; de ese día primaveral en donde por orden del poder de turno en ese entonces, todos y cada uno de los habitantes de esta tierra magnifica, éramos libres de una vez y para siempre. Entonces, debíamos festejar, abrazarnos con el otro, que era nuestro igual, el que estaba a nuestro lado y reía en ese luminoso acontecimiento.&lt;br /&gt;Yo estaba, en ese momento, con “Frondoso”, con el “mimoso de Córdoba”, con “Florecido”, con todos ellos, en la Comunidad, pintándonos los cuerpos esbeltos de colores vivos, envueltos de alegría ante el nuevo nacimiento.&lt;br /&gt;Por alguna razón que desconozco, al “Ayudante del Maestro” no le gusto mi respuesta.&lt;br /&gt;Comenzó una andanada de golpes a mis partes indefensas; destrozo con conciencia cada uno de mis dedos, a destajo la zona de mis genitales y con peculiar eficacia, mi rodilla derecha.&lt;br /&gt;Lo vi a través de su salvaje baile sobre mí, con el traje desmañado y la corbata floja, manchado con gotas de mi sangre, y su sonrisa rancia coagulándose en el filo de su cara.&lt;br /&gt;Vino el “Cosedor” y trabajó sobre mi parpado derecho.&lt;br /&gt;Ya no lo sentía.&lt;br /&gt;Los sentidos, como un matrimonio viejo y cansado luego de un tiempo largo junto, ya no se reconocen, están sin estar, digo… Y el “Ayudante” que paladea mis pensamientos, se ríe ante esta tontería.&lt;br /&gt;Y me muestra fotografías de personas que alguna vez conocí y pasaron por las agujas del “Cosedor”, todas atravesadas con costuras, cerrados cada uno de los orificios del cuerpo, maniatados con latidos y produciendo saliva.&lt;br /&gt;Me desmaye.&lt;br /&gt;Creo haberlo hecho.&lt;br /&gt;Un vaso de agua estallando en mi cara, me despertó.&lt;br /&gt;Sentí otra vez la lengua ausente del “Ayudante del Maestro” preguntando…&lt;br /&gt;-¿Donde estabas el Día de la Revolución de los Corazones?&lt;br /&gt;Vi la cara aterrorizada del jorobado, escondido dentro de un gran tacho de basura mientras una horda de Nazis con sus cachiporras apaleaban hasta la muerte a un indefenso que casualmente pasaba por ahí.&lt;br /&gt;Bese con apasionamiento al “mimado de Córdoba” y le colgué del cuello una guirnalda con flores de papel que habíamos hecho nosotros mismos. Salimos a la calle a festejar; todo el mundo lo hacia. En ese momento estaban los conocidos y los desconocidos ensayando alegría por la calle, entre los automóviles, en la ciudad toda…&lt;br /&gt;El “Ayudante” comenzó con su golpiza habitual.&lt;br /&gt;Me estaba pateando en el piso cuando, por alguna razón, dejo de hacerlo.&lt;br /&gt;Se acerco a mi aturdimiento.&lt;br /&gt;Lo oí como se oye un crepitar de pájaros lejanos en lo alto de un árbol oscuro en un bosque de más allá de todo esto…&lt;br /&gt;-No te voy a matar, no… Vas a despertar y vas a olvidar todo esto, pero… Tené cuidado, puedo volver… Y voy a volver a preguntarte donde estabas el Día de la Revolución de los Corazones… Y vas a hacer un esfuerzo por recordar, porque si no…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Súbitamente, me senté en la cama; todavía, por la ventana, hervía la noche.&lt;br /&gt;Me toque la cara.&lt;br /&gt;Estaba empapado en transpiración.&lt;br /&gt;Un mal sueño con seguridad.&lt;br /&gt;Me levante, camine unos pasos, y encendí la luz del baño.&lt;br /&gt;Abrí la canilla del lavabo y me moje la cara.&lt;br /&gt;Inspeccione el paisaje. Nada anormal.&lt;br /&gt;Entonces, lo descubrí… Imperceptible, un hilo finísimo que salía de la piel cerca del lóbulo de la oreja derecha.&lt;br /&gt;Tire de ese extremo y un dolor inevitable surgió de esa parte de la cara.&lt;br /&gt;Volví a la cama en penumbras.&lt;br /&gt;Sabia, ahora lo sabia, que pronto, cuando me durmiera, tenía que saber donde estaba yo el Día de la Revolución de los Corazones…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-3631772759486851165?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/3631772759486851165/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=3631772759486851165' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/3631772759486851165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/3631772759486851165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/12/la-revolucion-de-los-corazones.html' title='La Revolución de los Corazones'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-530505244109888791</id><published>2010-12-14T07:33:00.000-08:00</published><updated>2010-12-14T07:38:21.676-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Anteojos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;"Dicen que somos lo que vemos..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno&lt;br /&gt;El doctor Segundo Marconi avanzó entre las mesas del "Capitol".&lt;br /&gt;Allá adelante, sobre el escenario, Sandrinne se sacaba la prótesis y dejaba el muñón de su pierna derecha al destello de un haz de luz roja.&lt;br /&gt;El doctor Marconi babeó de contento; y se sentó en una silla muy próximo a Sandrinne, quien lentamente se acariciaba la  pierna ficticia, dejando en el aire sus dedos.&lt;br /&gt;El mozo se apersonó con presteza y recibió el pedido del doctor: una menta bacará.&lt;br /&gt;Sandrinne se puso de pie semidesnuda, ensayó una leve genuflexión, y abandonó el escenario.&lt;br /&gt;Una voz cansada anunció por los parlantes a la próxima estrella.&lt;br /&gt;Dolores ORiordan.&lt;br /&gt;Dolores era ciega y la preferida del doctor Marconi.&lt;br /&gt;Su cuerpo abundante y espectacular era sobriamente fugaz.&lt;br /&gt;Arriba, en el entarimado de brillos y fantasía, Dolores en un día de lluvia y truenos, perdía a su perrito pompón blanco en la plaza colmada de transeúntes que huían del aguacero.&lt;br /&gt;Empapada, con la escasa ropa pegada a su cuerpo, Dolores bailaba con calculada sordidez.&lt;br /&gt;El doctor Marconi se emocionó hasta las lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos&lt;br /&gt;Dolores, ya sola en su camarín, cubrió con maquillaje las ojeras que sentía en el rostro; cuando tres golpes sonaron a la puerta.&lt;br /&gt;Con voz monocorde dijo “adelante” y la puerta se entreabrió.&lt;br /&gt;Era Marconi, con un ramo de flores.&lt;br /&gt;El perfume abrumó a Dolores, que adivinó quién era.&lt;br /&gt;Ya lo había tocado alguna vez.&lt;br /&gt;Dolores le dio las gracias y preparó un florero con agua para las rosas.&lt;br /&gt;A los tumbos anduvo  con esto hasta que el doctor se ofreció a hacerlo.&lt;br /&gt;Dolores le tocó los ojos y le preguntó si había sido boxeador alguna vez.&lt;br /&gt;Marconi le contestó que no, que sólo tenía facilidad para llorar.&lt;br /&gt;Se tomaron de las manos y rieron juntos sin tener alguna excusa para esta fiesta.&lt;br /&gt;Dolores le pidió entonces a Segundo Marconi que le consiguiera dos ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres&lt;br /&gt;El doctor Marconi pensó que sería fácil.&lt;br /&gt;Se encaminó tarareando hacia el lúgubre hospital, una casona blanca al final de un camino de piedras.&lt;br /&gt;El doctor carraspeó ante la ampulosa vigilante que sentada en el amplio vestíbulo, resguardaba de curiosos e intrigantes los vaya a saber qué ocultos secretos del hospital y alrededores.&lt;br /&gt;El doctor Marconi le contó con candor qué lo traía por ahí, y la vigilante, mirándolo con socarrona lentitud, le dijo que eso allí era imposible, que probara vía epistolar y dio dirección y forma.&lt;br /&gt;Luego, lo hizo acompañar por dos guardias, quienes con presteza lo despacharon a la noche.&lt;br /&gt;Marconi se sacudió el polvo de sus ropas y se sentó en una enorme piedra blanca a pensar una estrategia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuatro&lt;br /&gt;El doctor llamó a la puerta lateral de hierro.&lt;br /&gt;Un enfermero con voz cascada le preguntó desde adentro quién era.&lt;br /&gt;Marconi le dijo que era de la panadería, alguien del hospital había pedido pan recién horneado.&lt;br /&gt;El enfermero, dormido por las horas y el ajetreo, lo dejó desvanecerse en los interminables pasillos del hospital.&lt;br /&gt;Anteojos, observó Marconi, estaba en el primer piso.&lt;br /&gt;Subió confiado las escaleras y ya en un pasillo iluminado por tubos lívidos, buscó la puerta.&lt;br /&gt;Descartó varias con carteles incorrectos, y encontró lo que buscaba al fondo de su derrotero.&lt;br /&gt;Una puerta le anunciaba anteojos.&lt;br /&gt;Accionó el picaporte y entró.&lt;br /&gt;Estaba oscuro.&lt;br /&gt;Buscó a tientas la perilla de la luz y la encendió.&lt;br /&gt;Pestañeó ante la grandeza de lo descubierto.&lt;br /&gt;Era del tamaño de un galpón o eso le pareció al doctor.&lt;br /&gt;Una gran mesa en medio, y a los costados paneles, infinitos paneles con pares de anteojos.&lt;br /&gt;El doctor Marconi se sentó a la mesa y procedió a inspeccionar un par de anteojos de gruesos marcos.&lt;br /&gt;Todos llevaban una tarjeta prendida con un cordón de color agua.&lt;br /&gt;Con letra bella se dejaba leer en las tarjetas:&lt;br /&gt;genero: masculino- adulto –color negro profano.&lt;br /&gt;Observación del lente:&lt;br /&gt;“El violín buscó la algarabía de un recuerdo.&lt;br /&gt;El que tocaba lo hacía con ojos cerrados, y movía los pies, balanceándose en un aire difícil pero necesario.&lt;br /&gt;Unos nudillos tocaron a la puerta.&lt;br /&gt;Mire por sobre mi hombro, unos hombres traían la novedad: se había prohibido la música...”&lt;br /&gt;El doctor buscó en las alacenas llenas algunos pares de anteojos con sus tarjetas.&lt;br /&gt;Leyó...&lt;br /&gt;Género: femenino – adolescente – color azul  mate dinamitado&lt;br /&gt;Observación del lente:&lt;br /&gt;“He descubierto en mi amiga recién sacrificada, quién soy y qué debo hacer conmigo.&lt;br /&gt;Miro el muñón en que quedó convertida mi pierna al querer atravesar el muro.&lt;br /&gt;Los guardias a dos pasos se divierten. Uno de ellos corta la energía de ese tramo y me devuelve la pierna que antes me pertenecía...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cinco&lt;br /&gt;El doctor Segundo Marconi volvió con los bolsillos llenos.&lt;br /&gt;Llevaba varios pares de anteojos para Dolores.&lt;br /&gt;Algo andaba mal.&lt;br /&gt;Habían clausurado el Capitol y, como todo lo clausurado, procedían a dinamitarlo.&lt;br /&gt;El doctor se alejó atribulado calle abajo.&lt;br /&gt;¿Cómo haría para localizar a Dolores?&lt;br /&gt;Recordó que ella le había comentado que vivía en algún lugar de Matanzas, cuando se volvió a ver la explosión; un hongo verdoso que sólo astillaba lo necesario.&lt;br /&gt;Matanzas era demasiado grande para el doctor Marconi, y se sentó en una piedra para pensar una estrategia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seis&lt;br /&gt;Marconi se volvió a mirar la noche.&lt;br /&gt;Allí, entre pedazos de vidrio molido y aullidos profundos, se encontraba la luna.&lt;br /&gt;Revisó un bolsillo y extrajo un pequeño par de anteojos.&lt;br /&gt;La tarjeta decía “libre”&lt;br /&gt;Enfocó por el pequeño lente hacia arriba y vio, aumentada, su desdicha. No había error, solo la certeza de la inmensidad.&lt;br /&gt;Levantó del suelo un papel blanco.&lt;br /&gt;Era una propaganda, un nuevo lugar de diversión con chicas, tragos llamado “Cosmopolitan”.&lt;br /&gt;Estaba cerca de donde él se encontraba.&lt;br /&gt;Quizás estuviese Dolores o al menos Sandrinne...&lt;br /&gt;Iba  tirar los anteojos, pero ahora todo adquiría una visión más clara.&lt;br /&gt;Silbando, el doctor Segundo Marconi, con al manos en los bolsillos, busco el camino hacia la felicidad…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Epilogo para Obdulio&lt;br /&gt;La luna modificaba las ruinas del cielo.&lt;br /&gt;El doctor seguía masticando la información en la tarjetas de aquellos anteojos: qué era ese muro, la prohibición de la música, por que tantos anteojos en ese sitio y no en las caras...&lt;br /&gt;Una mano rozó su hombro, era la luna que quería bailar.&lt;br /&gt;El doctor preguntó por qué...&lt;br /&gt;La luna le dijo en un suspiro que quería danzar con el último sobre la tierra.&lt;br /&gt;El ultimo qué... repuso Marconi.&lt;br /&gt;La luna solo se arremangó las enaguas y bailó con el doctor sobre los océanos encaprichados, sobre las menstruaciones de las Vírgenes…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-530505244109888791?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/530505244109888791/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=530505244109888791' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/530505244109888791'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/530505244109888791'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/12/anteojos.html' title='Anteojos'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-1017706117757954556</id><published>2010-12-11T20:26:00.000-08:00</published><updated>2010-12-11T20:28:50.631-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Patria</title><content type='html'>Mi madre, es una madre negra...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Balbuceó su nombre...&lt;br /&gt;Me han bautizado con el nombre de Vladimir Illich... y un borbotón de sangre ahogó sus palabras.&lt;br /&gt;Estaba inmenso, tirado entre mis brazos.&lt;br /&gt;No pude hacer nada para aquietar las aguas de su muerte.&lt;br /&gt;Lentamente, el cuerpo se fue de mi orilla, hundiéndose en su propia oscuridad.&lt;br /&gt;Vladimir, si acaso así se llamase el desconocido, fue el primero que acuné hasta dormir, pero no el último.&lt;br /&gt;Conté los balazos en su pecho. Eran tres.&lt;br /&gt;Tenía un tatuaje con la sagrada bandera, último símbolo patrio vendido en subasta por el imperio para humillarnos...&lt;br /&gt;Tania Fedorova parpadeaba a mí alrededor.&lt;br /&gt;Ella era demasiado joven para tanta muerte.&lt;br /&gt;Los ojos de la pequeña gimieron en un acerado guiño; la calmé con un par de palabras: no es nada... no es nada...&lt;br /&gt;Un atribulado Piotr Ivanov salió de las sombras con un papel en la mano: Padrecito... Padrecito... Ha comenzado la matanza...&lt;br /&gt;Y leyó los nombres de los camaradas muertos en las últimas horas.&lt;br /&gt;Repasó nombres y números, familias enteras, todas nacidas en esta tierra única.&lt;br /&gt;Se me humedeció el corazón.&lt;br /&gt;Allí también permanecía mi madre encerrada en esas cinco o seis letras que latían amarillentas bajo la luz sorda de las velas.&lt;br /&gt;Salimos a la noche.&lt;br /&gt;Las explosiones iluminaban la parte vieja de la ciudad.&lt;br /&gt;La parte nueva ardía en fuegos tornasolados y los disparos, millones de tablas pariéndose al unísono, desmadejaban nuestros sentidos.&lt;br /&gt;El pequeño Piotr Ivanov, afanándose en el papel de contador prolijo, enumeró los posibles escondites.&lt;br /&gt;Las tropas imperiales pronto romperían la tregua de nuestro abatimiento.&lt;br /&gt;Abracé a mi Tania Fedorova y nos deslizamos por un puente de madera encima de las tortuosas aguas de un crecido río, hacia las afueras del poblado blanco de Ekaterimburgo.&lt;br /&gt;Tropezamos con unos campesinos guiado por alguien del clero que ciertamente descendían a una muerte segura.&lt;br /&gt;Pronto sus cráneos adornarían la cámara de tortura de algún terrateniente aburrido.&lt;br /&gt;Guié a mis pequeños escuderos hacia la oscuridad más absoluta.&lt;br /&gt;Tania y Piotr seguían ensimismados en sus pensamientos cuando un temblor de tierra nos obligo a escondernos detrás de unos arbustos.&lt;br /&gt;Por el camino descendía, desde la ladera de una colina, un contingente de  fieros soldados de a pie armados de furia.&lt;br /&gt;Pasaron fétidos y se fueron, dejándonos desnudos.&lt;br /&gt;Tania lloraba, Piotr temblaba, y yo preguntaba: por qué... por qué...&lt;br /&gt;Me sumergí en la muerte de alguien desconocido; y recordé la voz de Vladimir Illich envuelto ciego en mis brazos, yéndose al otro mundo.&lt;br /&gt;Recordé que llevaba una bolsa de juguetes, que Tania necesitaba cambiar los pañales y que Piotr Ivanov ya casi cumpliría los doce...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-1017706117757954556?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/1017706117757954556/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=1017706117757954556' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1017706117757954556'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1017706117757954556'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/12/patria.html' title='Patria'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-1541183707357414491</id><published>2010-12-04T11:20:00.000-08:00</published><updated>2010-12-04T11:21:52.805-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>El infierno de los cinco minutos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;He heredado cinco minutos de tiempo, en los cuales, dentro de ellos, me es permitido hacer lo que quiera, incluso pensar, dentro de las posibilidades, que ese tiempo se acabe...&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-1541183707357414491?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/1541183707357414491/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=1541183707357414491' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1541183707357414491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1541183707357414491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/12/el-infierno-de-los-cinco-minutos.html' title='El infierno de los cinco minutos'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-5194941920514660528</id><published>2010-11-28T15:41:00.000-08:00</published><updated>2010-11-28T15:44:07.299-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Costumbre Negra</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El mar estaba picado esa noche.&lt;br /&gt;Cuando nos embarcamos lo hicimos con el ruido y la reciedumbre de siempre.&lt;br /&gt;Éramos blancos, de raza Aria; Jesucristo fue blanco y puro, y por él y por todos los blancos, luchábamos contra los oscuros, de raza y corazón negra.&lt;br /&gt;Nos metimos en un acorazado.&lt;br /&gt;El sargento nos distribuyó en filas de a seis, unos contra otros, pegados.&lt;br /&gt;La embarcación comenzó a moverse.&lt;br /&gt;El sargento hizo una seña conocida y comenzamos todos al unísono a revisar el armamento.&lt;br /&gt;Estaba bien, listo y aceitado para funcionar según el plan trazado por el Estado Mayor Conjunto.&lt;br /&gt;Nuestra unidad de elite blanca intentaría desembarcar en el puerto de Navarra, ahora en manos negras, para arrebatárselo.&lt;br /&gt;Ya habíamos estado en varias carnicerías y era esa costumbre negra que no nos podíamos sacar de encima.&lt;br /&gt;Miré mi reloj. Eran las seis; no sabía si de día o de noche, lo más probable es que fuera de noche.&lt;br /&gt;Revisé mi cruz. Mi compañero rezaba con su biblia personal.&lt;br /&gt;El sargento gritó una orden. Era la hora del desembarco. Nuestro superior rezó una plegaria en voz fuerte y se abrió una compuerta de acero.&lt;br /&gt;Quite el seguro a mi arma, el corazón comenzó a bombear millones de litros de sangre a todos lados, impregnando de rojo dulce a la noche y a la oscuridad.&lt;br /&gt;Chapotee en el agua; hubo algunos disparos, pronto todo se convirtió en explosiones y alaridos.&lt;br /&gt;Las trazadoras iluminaban el aire, tuve un raspón en el brazo, algo me quemó. Vi a mis compañeros caer en el agua y dejar de moverse. Trastabillé con algunos cuerpos y llegué a la orilla.&lt;br /&gt;En la oscuridad seguían los disparos y los alaridos. Puse talco a mi arma y comencé a disparar; no sabía bien a que pero me sumé a los alaridos.&lt;br /&gt;Hubo una tregua. Los disparos cesaron.&lt;br /&gt;Miré detenidamente en la oscuridad; no se veía nada, solo el murmullo del agua y ayes de dolor.&lt;br /&gt;Busqué mis anteojos para ver en lo negro.&lt;br /&gt;Lo había perdido en el desembarco. Puse más talco a mi arma e hice algunos disparos.&lt;br /&gt;Nadie contestaba.&lt;br /&gt;Lentamente, el cielo comenzó a clarear; lentamente…&lt;br /&gt;La escena que se presentó fue dantesca.&lt;br /&gt;Yo estaba recostado contra unas bolsas de arena en la playa; más allá, los cadáveres de mis compañeros. Todos tenían mi uniforme.&lt;br /&gt;El agua los bañaba cadenciosamente; desde una colina cercana, una gran grúa sostenía una ametralladora. Nos estaban esperando.&lt;br /&gt;Nos masacraron indefensos.&lt;br /&gt;Cerré los ojos. Deje mi arma a un costado.&lt;br /&gt;No tenia ganas de seguir; encomendé mi alma a Jesús y me quedé dormido.&lt;br /&gt;No se cuanto tiempo pasó.&lt;br /&gt;Abrí los ojos.&lt;br /&gt;El sol ya estaba en mediodía.&lt;br /&gt;Divisé una patrulla negra que se me acercaba.&lt;br /&gt;Los reconocí por el uniforme estridente y el color de su piel; algunos eran tan negros que brillaban con luz propia.&lt;br /&gt;Se me acercaron y me levantaron.&lt;br /&gt;Me dolía todo el cuerpo y en un costado, tenia una gran herida que perdía sangre.&lt;br /&gt;Uno de los negros me abrazó y me besó una mejilla; en su idioma vulgar me aseguró que tenía mucha suerte, y que ellos, esa patrulla, estaban contentos de haberme encontrado vivo.&lt;br /&gt;Me vendaron y me dieron agua, luego me condujeron al paraíso.&lt;br /&gt;El paraíso era un enorme cuartel ambulante que los negros llevaban a donde fuesen.&lt;br /&gt;Me trasladaron a una celda.&lt;br /&gt;Allí me quede solo, rezando, para no sufrir torturas o malos tratos.&lt;br /&gt;Vino un oficial negro y me trajo fruta. Comí con desesperación; el oficial miraba divertido. Luego, chapuceando su idioma vulgar, me recomendó mantener la calma; yo era un prisionero blanco y pronto acabarían todos mis sufrimientos.&lt;br /&gt;Palmeándome en la espalda, salió de la celda.&lt;br /&gt;Me comí la última manzana y me recosté en el camastro murmurando una plegaria. Me dormí.&lt;br /&gt;Desperté con el ruido de la celda al abrirse.&lt;br /&gt;Entraron varios soldados negros junto a uno particularmente vestido de paisano.&lt;br /&gt;Este, tenía barba blanca y casi flotaba.&lt;br /&gt;No me atreví a verle los ojos.&lt;br /&gt;Me dijo que me levantara. Lentamente, lo hice.&lt;br /&gt;Con voz poderosa me preguntó por mi nombre, se lo dije; luego, me preguntó de donde era, le dije mi pueblo, el nombre de mi lugar de nacimiento, y mi edad.&lt;br /&gt;Entonces, me preguntó si estaba convencido de la superioridad de la raza blanca sobre las otras. Le contesté que si, por supuesto, agregué.&lt;br /&gt;El paisano de barba blanca bajó la vista, algunos soldados lloraron y en medio de un dolor extremo, vi que varios de ellos fieramente apuntaban a mi corazón desnudo y disparaban&lt;/span&gt;…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-5194941920514660528?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/5194941920514660528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=5194941920514660528' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/5194941920514660528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/5194941920514660528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/11/costumbre-negra.html' title='Costumbre Negra'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-7853193387382242240</id><published>2010-11-28T15:34:00.000-08:00</published><updated>2010-11-28T15:36:46.432-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>La muñeca invalida</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Yukio aspiro con revolucionaria avidez.&lt;br /&gt;La gente rodeaba tumultuosa las mesas del lugar en donde ella se encontraba. Sobre el escenario, un gordo pelado cantaba con encomiable perseverancia.&lt;br /&gt;Me senté a su lado, con los vasos atiborrados, casi estallando.&lt;br /&gt;Humeaba mi camisa de seda turquesa.&lt;br /&gt;Yukio fumaba, tosía y volvía a aspirar del espejo cortado con la navaja de plata; en el reducido conflicto de una cornisa.&lt;br /&gt;La Yakuza (Mafia Japonesa) había ordenado un escarmiento; ella tenía que pagar con su vida, con su sufrimiento, sus propias deudas, y yo era el encargado de solucionar estos problemas.&lt;br /&gt;La mantuve por varias semanas en el sótano de un consultorio odontológico.&lt;br /&gt;Les lleve el rostro de Yukio a los peces gordos de la mafia; y ella quedo allí, en ese sótano, sin cara, aspirando revoluciones.&lt;br /&gt;Creo que había perdido la lucidez; se atiborraba de drogas, y yo, como un cirujano experto le quitaba partes del cuerpo sin dejar que se muriera. Eso no estaba en mis planes.&lt;br /&gt;La veía flaca, alta, con plataformas, un pantaloncito de raso blanco y una camisa verde, sin cara, con los ojos inyectados de un color nauseabundo y sus venas varadas en un puerto multicolor.&lt;br /&gt;La Yakuza me pidió su cuerpo.&lt;br /&gt;No se los daría; no, completo.&lt;br /&gt;Le saque una pierna y la envolví en un trozo de bandera y tras eludir los controles burocráticos del poder, le tire el miembro cortado de Yukio encima del escritorio de Matsumoto, el gerente operativo de toda la costa oeste de la isla.&lt;br /&gt;Luego, me senté a esperar el contragolpe.&lt;br /&gt;No hubo ninguna señal; nada que se le parezca.&lt;br /&gt;Mi muñeca inválida veía desde sus grilletes como yo sacaba el escalpelo y la cortaba, eludiendo las fronteras del dolor, trazando en su magro cuerpo, hondas líneas entre mi placer y el suyo.&lt;br /&gt;Una semana después, cruce la ultima línea, casi sin darme cuenta.&lt;br /&gt;Yukio lanzo un suspiro y murió, entre mis propios fluidos.&lt;br /&gt;La mantuve unos meses más hasta que el hedor que levantaban sus sabanas y el deterioro de su cuerpo hizo que me deshiciera de ella.&lt;br /&gt;Hubo muchas Yukio.&lt;br /&gt;Todas y cada una mantuvieron el universo en latidos apelmazados; pero ella fue la más afortunada.&lt;br /&gt;Guarde un pequeño y precioso dedo de su pie derecho, el que lamía con fruición mientras hundía el escalpelo a la altura del estomago de la siguiente, intentando convencido, una puesta de sol sobre su piel.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-7853193387382242240?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/7853193387382242240/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=7853193387382242240' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/7853193387382242240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/7853193387382242240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/11/la-muneca-invalida.html' title='La muñeca invalida'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-4925294106876727953</id><published>2010-11-21T07:25:00.000-08:00</published><updated>2010-11-21T07:28:18.129-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Gurú</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pequeños templos herbívoros.&lt;br /&gt;Media docena de desarrapados pidiendo limosna, y automóviles de alquiler de baja cilindrada, demarcando los tiempos entre clases sociales distintas.&lt;br /&gt;Más allá del río sagrado, en donde los cuerpos son puestos a la deriva para que se sumerjan y vuelvan al fondo de los tiempos.&lt;br /&gt;“He vivido otra vida y esta no me gusta…” Me dice una jovencita con un collar de flores y un vestido oscuro. Luego, se ofrece a leerme el futuro en la palma de la mano. Le digo… “Lo siento, no tengo líneas…” Y le muestro. Se ríe y se aleja, maldiciendo que sus peores momentos los desdibuje un hombre sin porvenir.&lt;br /&gt;Hay un calor húmedo en las callejuelas atiborradas de basura y precariedad.&lt;br /&gt;Tengo el mameluco mojado; y la sed es una constante, pero sé que el agua de esta ciudad me haría mucho mal.&lt;br /&gt;Busco en el bolsillo una rupia. La encuentro.&lt;br /&gt;Compro con ella una botella de agua mineral en un tugurio que expende comidas y bebidas.&lt;br /&gt;Un hombrecito rengo me sonríe y me alienta a seguirlo.&lt;br /&gt;No tengo nada mejor que hacer y lo sigo.&lt;br /&gt;Entra en un laberinto de pasillos y puertas. Penetro por una de ellas, detrás de él, siguiendo a mi muñeco sonriente.&lt;br /&gt;Dentro de una habitación, se apuesta a los cambiantes colores de un hombre agonizante.&lt;br /&gt;Es un Gurú.&lt;br /&gt;Hay música. El Gurú a medida que va bajando los escalones de su agonía, cambia en una secuencia imprevisible de colores en su rostro.&lt;br /&gt;A su lado, cinco o seis patanes apuestan en que color se detendrá su vida. Hay una pila de sucias rupias a los pies desnudos del santo.&lt;br /&gt;Ahora, el pobre diablo esta azul suave, un charco de cielo sobre las tablas de madera del miserable lugar.&lt;br /&gt;Los cuatro o cinco sudorosos rugen interviniendo en el cambio de color.&lt;br /&gt;En pocos segundos, el Gurú deriva a un amarillo crema como si irradiara una escena desnuda de privacidad al borde de la tarde en un lugar profundo en su origen; luego, muere.&lt;br /&gt;El gandul que hace las veces de juez dice: Se fue amarillo… Y paga a uno de los que apostó a ese color.&lt;br /&gt;Todos toman un licor verde y hablan entre si mientras el cuerpo inerme del Gurú es retirado por dos niñas que lo llevan rodando hacia otra habitación.&lt;br /&gt;Allí lo prepararan para su viaje, pienso.&lt;br /&gt;Creo que soy demasiado generoso. Por la ventana veo la precariedad y el abandono, y los niños que corretean entre basura, cerca de un río amplio y marrón.&lt;br /&gt;El rengo sonriente me acerca un plato de humeante guiso.&lt;br /&gt;No se lo acepto, aunque le doy una rupia de propina.&lt;br /&gt;Quizás en ese plato lo que humea sea el alma del Gurú, y tomo un trago de mi agua personal.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-4925294106876727953?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/4925294106876727953/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=4925294106876727953' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/4925294106876727953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/4925294106876727953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/11/guru.html' title='Gurú'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-620232345157441317</id><published>2010-11-19T09:41:00.000-08:00</published><updated>2010-11-19T09:43:56.875-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Origami</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Me entretuve doblando la pequeña servilleta de papel entre los dedos tensos.&lt;br /&gt;De reojo miraba la puerta del bar, con gente que entraba y salía al finalizar el horario de oficina.&lt;br /&gt;Miré un gran reloj colgado encima de la puerta.&lt;br /&gt;Un minuto para las siete.&lt;br /&gt;Tal vez le agarró pánico o se entretuvo más de lo normal en su trabajo.&lt;br /&gt;¿Qué hacía? Ah, sí, era diseñadora de origami en una escuela taller japonés.&lt;br /&gt;Raro, ¿no?&lt;br /&gt;Terminé la obra concepto que tenía entre mis dedos y miré su resultado: una perfecta y querible oca de papel de servilleta.&lt;br /&gt;Una chica se paró en la puerta vaivén y escrutó el interior.&lt;br /&gt;Mis sillas temblaron, ¿sería ella?&lt;br /&gt;Luego, decidida, entró.&lt;br /&gt;Miró cada mesa.&lt;br /&gt;En la mía yo había puesto el libro de contraseña: uno de Mishima.&lt;br /&gt;Ella lo reconoció y se fue acercando.&lt;br /&gt;Observé alguna arruga en su cara producto del cansancio y la tensión.&lt;br /&gt;Me puse de pie.&lt;br /&gt;La invité a sentarse.&lt;br /&gt;Era más baja de lo esperado, pero qué importaba...&lt;br /&gt;Hola... –dije controlando los latidos de saliva –&lt;br /&gt;Hola... – me contestó con emoción seca –&lt;br /&gt;Vos sos...&lt;br /&gt;Penumbra triste, ¿y vos?...&lt;br /&gt;Siervo ardiente... - y le tendí la mano húmeda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella la estrechó contra su mejilla y se acomodó en la silla de enfrente... En medio de ambos, corrían los siglos encolerizados.&lt;br /&gt;Qué querés tomar...&lt;br /&gt;Una coca&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tenía el pocillo de café vacío. Pedí otro y la Coca para ella.&lt;br /&gt;Miré a Penumbra y le dije...&lt;br /&gt;Cómo estás...&lt;br /&gt;Salvando las distancias, bien, y vos?&lt;br /&gt;Me incomodó el silencio alrededor.&lt;br /&gt;Dicen que en el centro exacto de los tornados, de la bomba atómica, de las magnas explosiones, en el corazón mismo de cada tragedia no hay nada, sólo silencio; un pequeño vacío que se produce mientras afuera el caos ladra.&lt;br /&gt;Aquí estábamos.&lt;br /&gt;Interrumpió la incomodidad el mozo con la bandeja y el pedido que pomposamente dejó sobre la mesa.&lt;br /&gt;Sentí el ruido de la gaseosa bajar por dentro de su cuello.&lt;br /&gt;Le di un beso al líquido marrón oscuro...&lt;br /&gt;De qué estamos hechos hoy... dije, fijando un comienzo que supuse sería tortuoso.&lt;br /&gt;Hoy somos dos realidades... – dijo.&lt;br /&gt;Y me reí.&lt;br /&gt;Pensé en una telenovela.&lt;br /&gt;Ella me miró divertida, y se puso seria.&lt;br /&gt;Tenía el pelo corto, muy corto; nariz afilada y, cuando miraba, su cabeza bajaba como hacen ciertas especies cuando el cazador las va a sacrificar...&lt;br /&gt;No lo hagas... – dije, estirando la mano y tocando su frente.&lt;br /&gt;Levantó la cabeza y miró hacia fuera, la nada...&lt;br /&gt;Siervo ardiente... de dónde viene el nombre... - quiso saber ella.&lt;br /&gt;En realidad es siervo ardiendo, una especie de comida, pero la traduje mejor, a mi conveniencia... ¿y penumbra triste? Quise saber...&lt;br /&gt;- Es el resplandor que precede al término de la guerra, cuando el campo de batalla sembrado de cadáveres se descompone en completo silencio...&lt;br /&gt;No había tristeza en sus palabras, sólo conocimiento.&lt;br /&gt;Termino su Coca y me miro radiante...&lt;br /&gt;Querés que te haga un origami con esta servilleta...?&lt;br /&gt;Y antes de decir algo, ya estaba en plena faena.&lt;br /&gt;La terminó cuando los cabellos se llevaban el olor del bosque en sus crines y la noche se precipitaba a la orilla del mundo.&lt;br /&gt;Luego me la ofreció.&lt;br /&gt;Una perfecta y querible oca de papel de servilleta.&lt;br /&gt;La acepté emocionado y la guardé junto a la que yo había hecho.&lt;br /&gt;Gracias... – le dije...&lt;br /&gt;La hice pura, para vos... dijo ella.&lt;br /&gt;Luego, se internó en la nada, mirando hacia fuera.&lt;br /&gt;Dimos por terminado el encuentro.&lt;br /&gt;Llamé al mozo y pagué la cuenta, repitiéndome eternamente...&lt;br /&gt;Demasiado caro para ser tan poco y tan corto el tiempo y los pocillos y la Coca...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-620232345157441317?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/620232345157441317/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=620232345157441317' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/620232345157441317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/620232345157441317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/11/origami.html' title='Origami'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-1908919969541903620</id><published>2010-11-16T17:52:00.000-08:00</published><updated>2010-11-16T17:53:46.411-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>El sacrificador</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Volvíamos de la fiesta.&lt;br /&gt;Ella estaba desgreñada y olía a alcohol.&lt;br /&gt;Yo me iba por las luces que cruzábamos con el automóvil.&lt;br /&gt;Cada luz era una tormenta infinitesimal que aullaba y se orillaba pequeña en cada rincón exacto de los ojos.&lt;br /&gt;Me dolía la cabeza, al límite de lo impensado; con los cientos de cadáveres que cada mañana abría con la sierra en los piletones de formol del centro de clonación.&lt;br /&gt;Sonó el beeper.&lt;br /&gt;Otra urgencia.&lt;br /&gt;Estacioné como pude.&lt;br /&gt;Como pude, bajé a mi mujer y la tiré en un sillón del gran ambiente. Encendí la computadora.&lt;br /&gt;Allí estaba, en una fotografía. &lt;br /&gt;No demasiado especifico.&lt;br /&gt;Solo original.&lt;br /&gt;Eran como esas antiguas maquinas fotocopiadoras.&lt;br /&gt;El original y la copia; si estaba bien de tinta, la copia era perfecta.&lt;br /&gt;En este caso, la copia había fallado y se necesitaba a alguien con experiencia en casos de clonación humana para ser expeditos.&lt;br /&gt;El doctor benevolencia…&lt;br /&gt;Nada de sufrimiento.&lt;br /&gt;Una inyección enorme hacia el centro de la vida para solucionar la imperfección.&lt;br /&gt;Ella se revolvió en el sillón, resoplando salvajemente.&lt;br /&gt;Le acaricié la mejilla y se quedó quieta.&lt;br /&gt;Tome los datos del trabajo.&lt;br /&gt;Hice copias específicas y seleccioné el instrumental, que incluía una pistola con dos cargas.&lt;br /&gt;No siempre todo había salido bien.&lt;br /&gt;Me puse el gabán y salí con el automóvil en dirección a las afueras de Moscú.&lt;br /&gt;Pase los arbustos más grandes con gran velocidad.&lt;br /&gt;Aminoré la marcha cuando llegué a los arbustos pequeños.&lt;br /&gt;Repasé mentalmente el plan.&lt;br /&gt;Una clonación exitosa, pero luego todo se había desbarrancado.&lt;br /&gt;El clon había cumplido exactamente 30 o 15 de los nuestros; y había desvariado místicamente.&lt;br /&gt;Los dueños intentaron una reparación genética, pero todo había fallado.&lt;br /&gt;Y ahora desde el Vaticano, venia la gran orden.&lt;br /&gt;El aniquilador de clones tenia que hacerse cargo; pero había piezas que no encajaban.&lt;br /&gt;El experimento clónico llamado ‘’Cristo’’ tenia todos los elementos para ser un desastre.&lt;br /&gt;De cualquier manera fue llevado a cabo.&lt;br /&gt;Se había pagado una fortuna por una clonación exitosa.&lt;br /&gt;Y ahora esto.&lt;br /&gt;Llegué a la mansión.&lt;br /&gt;Tenía dos guardias de seguridad separadas por un par de kilómetros.&lt;br /&gt;Un hombre gigantesco se hizo cargo de mi automóvil; y me senté a degustar un coñac con mis herramientas entre las piernas mientras esperaba al amo de tierras y hacienda de este moderno país.&lt;br /&gt;Había música funcional.&lt;br /&gt;Parecían citaras.&lt;br /&gt;Vino el hombre de negro.&lt;br /&gt;Se presentó.&lt;br /&gt;Monseñor Puig; me tendió la mano con poca gracia.&lt;br /&gt;Me contó un par de detalles, solo lo que siempre me contaban en estos casos.&lt;br /&gt;Aunque se habían encariñado con Cristo, necesitaban deshacerse de él. Estaba fuera de control.&lt;br /&gt;Fui llevado por distintas dependencias hacia un gran salón.&lt;br /&gt;Estaba en semipenumbras, alumbrado con velas.&lt;br /&gt;En un rincón, en cuclillas, un sujeto hermoso canturreaba y movía unas piedritas entre sus bellos dedos.&lt;br /&gt;Me miró y me vació.&lt;br /&gt;Era más peligroso de lo que suponía.&lt;br /&gt;Metí la mano en el gabán y extraje la pistola.&lt;br /&gt;Vacié el primer cargador sobre Cristo; y cuando iba por el segundo, algo me aquietó el dedo.&lt;br /&gt;Miré el cuerpo lleno de agujeros y sangre.&lt;br /&gt;Al otro día, como siempre, lo tendría en el piletón para una disección prolija.&lt;br /&gt;Me senté a esperar a Monseñor Puig.&lt;br /&gt;Luego de una serie de preguntas y respuestas banales me preguntó por el dinero. Le di una serie de números y letras de la cuenta bancaria de la fundación, y le dije que todo iba a salir un poco más caro de lo habitual.&lt;br /&gt;Me dijo que ellos no tenían problemas.&lt;br /&gt;Solo una cosa, me dijo Monseñor con acento burocrático.&lt;br /&gt;Tenían que esperar tres días para darme el cuerpo de Cristo.&lt;br /&gt;Estuve de acuerdo.&lt;br /&gt;Le dije que lo pusieran en hielo.&lt;br /&gt;Salí callado.&lt;br /&gt;Afuera el cielo era una costumbre infinita.&lt;br /&gt;Tuve un escalofrío y me ceñí más el gabán.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-1908919969541903620?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/1908919969541903620/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=1908919969541903620' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1908919969541903620'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1908919969541903620'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/11/el-sacrificador.html' title='El sacrificador'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-7437694256144781704</id><published>2010-11-16T17:26:00.000-08:00</published><updated>2010-11-16T17:32:31.520-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Circo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Me acerqué a la cortina. Encendí con un fósforo el dorado. El oro comenzó a arder. Los otros aullaron en la oscuridad. Quemar el circo, con todo adentro. Estaba reluciente; Navarrita babeaba. Lo vi por primera vez cuando nos reunimos en la confitería. Tenia “guita”. Tocaba guitarra propia. Me dijo: Que queres tomar, pibe? No me gusto lo de pibe. Yo ya tenía mis buenos dieciocho. Le  dije: Algo fuerte… Gritó al mozo: Tráenos cuatro grapas… El mozo era medio sordo. Navarrita acompañó toda esa perorata con gestos ampulosos. El tipo entendió. Cuando sacó de la bandeja mojada la cuarta copa, la mina se rió con todos los dientes. Era linda pero tenia un no se que. Cuando Navarrita me la presentó, ella me dio la mano con sus dedos firmes y fuertes. Eso me deslumbró. Y me miró fijo, deslumbrándome nuevamente… Me llamo Maia, soy la hija de Roxana la trapecista… Ahí estábamos, en la confitería, los cuatro. Los otros dos, guardaban silencio. Lo guardaban muy adentro, tanto que se extinguía como un beso de aire entre los dedos. Uno dijo ser algo de Astarita, el tramoyista; el otro tenia mas guita que Navarrita. Mirá, vamos al grano, Negro…Le dijo Maia a Navarrita. Yo quiero que arda, pero no de placer sino de fuego… Y se tragó la copa de grapa. El liquido fue ardiendo por la garganta hasta tornar rojizo lo oscuro de adentro. Tosí con rencor. El circo abría sus puertas ese sábado. Había que quemarlo hoy… Maia me miró como a un piano desvencijado. La fabula prosigue, querido… El viejo Brown me debe a mi madre; se la voy a cobrar… Navarrita miró el reloj en la pared. Tenemos cuatro horas… El circo levantaba su carpa al principio de Florida, sobre la plaza… Estaba deslumbrante. Maia venia pegada a mi. La miré esas cuadras que caminamos juntos. Era de verdad linda. Le pregunte cuantos años; creo que dijo dieciocho; pero para mi no eran mas de quince… Me dijo de sus aureolas, de sus defectos y no tantas virtudes. Caminaba contando los pasos que daba. Pasamos a un vigilante. Parecíamos cajetillas por eso no nos dijo nada. Llegamos a una esquina y lo vimos. Ese era el circo. Radiante. Ardiente. Había un sereno. Era marinero y le gustaba demasiado el alcohol. Navarrita se lo llevó atrás de un árbol. El camino ya estaba libre. Miré a mí alrededor. Los ojos de Maia ardían. Toqué en el bolsillo la botellita de alcohol. Tenía ganas de tomarme un trago, pero era para otra cosa… Los hechos se precipitaron… Me acerque a la cortina… Esa noche ardieron varias cosas. Maia me besó con pasión. Navarrita me dió algunos pesos. Y el circo ardió definitivo, como solo arden algunas cosas en esta vida&lt;/span&gt;…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-7437694256144781704?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/7437694256144781704/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=7437694256144781704' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/7437694256144781704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/7437694256144781704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/11/circo.html' title='Circo'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-6895810423152450906</id><published>2010-11-16T04:57:00.000-08:00</published><updated>2010-11-16T05:02:25.732-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>El señor Heleno</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El señor Heleno lucia una calva impactante, magnifica.&lt;br /&gt;Me tendió su diestra y yo estreché con confianza esos cinco dedos enjoyados.&lt;br /&gt;Le pregunté el honor de su presencia.&lt;br /&gt;Me dijo que quería comprar a mis cinco hijas, a todas, y llevarlas rumbo a la felicidad.&lt;br /&gt;Esto último me cayó de buen gusto.&lt;br /&gt;Sabia por correveidiles que el señor Heleno era el asesino de mayor fortuna en la comarca y sus alrededores; pero la ética, el honor y esas pequeñeces no estaban de moda por estas épocas.&lt;br /&gt;Le manifesté mi deseo de saber por cuanto compraría a mis retoños.&lt;br /&gt;Me dijo que la cifra era importante, y la nombró…&lt;br /&gt;Vaya si lo era.&lt;br /&gt;Le dije que mi pensamiento era lo correcto y que entonces mi respuesta era afirmativa.&lt;br /&gt;La mayor de mis hijas contaba en ese entonces con trece años y la menor con dos.&lt;br /&gt;Su madre había muerto de lentitud [enfermedad muy arraigada por esos lares], y yo, al estar solo, no las podía mantener correctamente.&lt;br /&gt;El señor Heleno se las llevó una mañana preciosa y frágil.&lt;br /&gt;El llanto de las dos más pequeñas y la tristeza de las demás hirieron mi corazón al que cure contando los billetes y las joyas que aquel tunante me había dado por mis flores.&lt;br /&gt;Varios años después recibí noticias de mis hijas y del señor Heleno. Todas ellas habían desaparecido trágicamente en una emboscada que el ejercito le tendió al asesino; este logro escapar ileso.&lt;br /&gt;La trágica noticia hundió mi corazón en amargura, atenuada en parte por la buena nueva sobre el señor Heleno.&lt;br /&gt;Llevé luto por mis pimpollos durante un mes, al cabo del cual seguí procreando en mi jardín del edén.&lt;br /&gt;Hoy tengo otras hermosas cinco niñas las que nombré igual que a mis&lt;br /&gt;otras cinco malogradas hijas.&lt;br /&gt;Un correveidile me dijo que para la próxima primavera vendrá el señor Heleno con intenciones de comprar.&lt;br /&gt;Espero pacientemente que ese día llegue pronto…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-6895810423152450906?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/6895810423152450906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=6895810423152450906' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/6895810423152450906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/6895810423152450906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/11/el-senor-heleno.html' title='El señor Heleno'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-1777053365730656733</id><published>2010-11-16T04:51:00.000-08:00</published><updated>2010-11-16T04:52:13.084-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Dar a Luz</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El maestro carpintero llevaba a cabo su obra con la maestría habitual. Los tablones de madera se alineaban crudos contra las paredes desnudas de ladrillos cocidos, desiguales y argamasa gris.&lt;br /&gt;La altura de las paredes eran vertiginosas; el obrero maderero hervía alrededor de las vetas vírgenes, y el aserrín que se juntaba a sus pies como miel de cenizas y los golpes acaso latidos de clavos que se hundían para asegurar unos sobre otros, unos encima de otros; cuando ingresaron los soldados Romanos. Querían tres cruces para tres condenados. Un trabajo para el día siguiente. Una bolsa con monedas del Imperio pagarían el esfuerzo. Al otro día regresarían por el encargo.&lt;br /&gt;Con prisa, no había tiempo que perder.&lt;br /&gt;El maestro carpintero no dijo absolutamente nada, solo un movimiento de cabeza hacia abajo y hacia arriba.&lt;br /&gt;Cuando los soldados se fueron, observó con tristeza infinita, unas maderas recién lustradas, que soportarían con heroísmo el peso muerto del condenado; y luego, su intemperie, hasta que un alma piadosa le diese sepultura, y las maderas fuesen luego breve pasto de las llamas en algún hogar pobre y tibio.&lt;br /&gt;El viejo comenzó con parsimonia, tomó una de las tablas, le untó un aceite poderosamente huidizo y leve y dejó secar la madera.&lt;br /&gt;Las vetas se llenaron de dulzura, el vigor volvió a recorrer los intersticios casi invisibles del cuerpo arbóreo. Eligió seis, fuertes y flexibles, como para soportar el peso, el viento, tanta intemperie, tanta violencia, tanta paz. Esa noche, luego de un oscurecimiento luminoso, tuvo todo listo. Tres cruces para tres condenados.&lt;br /&gt;El maestro carpintero había oído hablar de ellos; pero eran chismes que corrían, como los breves besos de las cortesanas, sin asidero.&lt;br /&gt;El viejo se acomodo a la mesa, uno de los perros se echó a sus pies, la mujer le trajo un cuenco con potaje, le agradeció a Dios brevemente y comió. En algún lugar de la carpintería, entre los restos de madera inservible, Dios recibió el agradecimiento del buen maestro carpintero y siguió con un trabajo especial en esa noche, dar savia viva a tres cruces para tres condenados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-1777053365730656733?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/1777053365730656733/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=1777053365730656733' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1777053365730656733'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1777053365730656733'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/11/dar-luz.html' title='Dar a Luz'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-5507676138854081079</id><published>2010-11-15T06:21:00.000-08:00</published><updated>2010-11-15T06:23:05.494-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Sirenas</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La enfermera me cerró los ojos.&lt;br /&gt;Sentí la profundidad en mis párpados, su personalidad tosca y autoritaria, cerrando las últimas ventanas del edificio que me albergaba, ahora sí, definitivamente clausurado.&lt;br /&gt;Pensé que me esperaba la negrura más absoluta.&lt;br /&gt;Me equivoqué.&lt;br /&gt;Lo primero que me sorprendió fue el ambiente.&lt;br /&gt;Estaba en una habitación azul con pequeños vivos tornasolados.&lt;br /&gt;Algo se desprendía de ellos.&lt;br /&gt;Con fascinación comprendí que era música.&lt;br /&gt;Lo toqué con dedos temblorosos, eran saetas ásperas que aleteaban y desaparecían.&lt;br /&gt;El fondo del mar musical.&lt;br /&gt;Se abrió una puerta y entraron tres mujeres jóvenes que cantaban en armonía crepuscular.&lt;br /&gt;Se sentaron en un sofá moviendo los brazos como aspas mientras entonaban.&lt;br /&gt;La morena estaba ida.&lt;br /&gt;La más blanca tenía todavía la aguja en su brazo, y la pelirroja me  miraba atravesando lo poco de mí.&lt;br /&gt;Cantaban un trabalenguas, y lo hacían con oxígeno.&lt;br /&gt;Me preocupó la vena de la blanca, con el aguijón.&lt;br /&gt;Me acerqué y delicadamente le extraje la punta.&lt;br /&gt;Eso las desenchufó, se apartaron majestuosamente rancias.&lt;br /&gt;Toqué el picaporte de la puerta de salida de mi coro.&lt;br /&gt;Estaba caliente y despedía música.&lt;br /&gt;Me senté en el sofá a esperar.&lt;br /&gt;Salieron nuevamente las tres.&lt;br /&gt;Ahora la morena tenía espuma en la boca; la blanca, el brazo tumefacto, y la pelirroja ya no miraba, era la mirada.&lt;br /&gt;El trabalenguas cada vez más claro y contundente.&lt;br /&gt;Se sentaron en el sofá y cantaron; luego, se fueron por la puerta.&lt;br /&gt;Me senté en el mismo lugar a esperar otra función.&lt;br /&gt;Se abrió la puerta, apareció la enfermera y con la yema de sus dedos, cerró mis ojos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-5507676138854081079?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/5507676138854081079/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=5507676138854081079' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/5507676138854081079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/5507676138854081079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/11/sirenas.html' title='Sirenas'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-1402675002058760995</id><published>2010-11-15T05:41:00.000-08:00</published><updated>2010-11-15T05:45:41.384-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Seis</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Quizás sea demasiado concluyente con esto.&lt;br /&gt;No era Dios el que estaba en esa mesa junto al ventanal, mirando el tráfico de automóviles.&lt;br /&gt;Era un tipo flaco, esmirriado, con anteojos que revolvía mecánicamente un pocillo de café. Me senté enfrente de él y le pregunté desafiante...&lt;br /&gt;¿Por qué dejaste que se pelearan tanto por Jerusalén...?&lt;br /&gt;El tipo me miró con desgano simple, y me devolvió la pregunta...&lt;br /&gt;Y por qué tendría que haber hecho algo, si después destruyeron las Torres Gemelas y les importó un carajo todo lo que vino con eso...&lt;br /&gt;No lo entendía; no podía entenderlo...&lt;br /&gt;¿Por qué, y vamos a ser claros con esto, dejas que muera tanta gente inocente...? Le dije...&lt;br /&gt;¿Y quien dijo que son inocentes? Acaso vos me vas a decir que cada uno de los que muere es inocente... Hace mucho... Y el tipo flaco puso cara de haber retrocedido demasiado... Eran inocentes los infantes, los niños o como carajo se los llame ahora; en ese entonces, era una pena enorme que muriese un inocente, pero... Ahora es diferente...&lt;br /&gt;Que cambió para que eso suceda... quise saber...&lt;br /&gt;Con la modernidad, la forma de nacer cambió; hasta la forma de concebir diría... Antes era otra cosa, había amor... Ahora, es todo mecánico, casi con perdón de la comparación, cual si fuese la construcción de un soneto; la forma poética persiste pero hay reglas que se siguen y el acabado sónico pierde fluidez verbal... Se había encolerizado... Me estoy yendo hacía otros lares, un poco más pornográficos... Eso, ahí esta, es pornográfico...&lt;br /&gt;Me impacienté...&lt;br /&gt;¿Que tiene que ver la pornografía con la perdida de la inocencia...?&lt;br /&gt;Dios, o ese tipo que tenía enfrente, me miró con paciencia y dijo...&lt;br /&gt;No sé si vas a entenderlo; en realidad, me importa tres carajos que lo entiendas, pero el valor de la perdida reside en eso. Uno no puede perder algo importante a cambio de otra cosa con tan poco valor. La inocencia se pierde al querer verlo todo, saberlo absolutamente todo... Y esa es la pornografía, verlo todo...&lt;br /&gt;Creo que esto se solucionaría si no dejas ver donde conduce la muerte... dije.&lt;br /&gt;Dios revolvió el pocillo con café frío, y dijo melancólico...&lt;br /&gt;Los deje ver... Esa fue una equivocación que sucedió en un principio; luego, se entusiasmaron tanto que aman, adoran, dar muerte, de la mejor forma posible, con una precisión que en un primer momento me dejó pasmado, pero ahora comprendo un poco más... Parece que se olvidaron donde conduce la muerte, pero les dura el entusiasmo, se perfeccionan a cada momento... No los culpo, yo haría lo mismo...&lt;br /&gt;¿Querés otro café? Dije... Ese esta frío... Agregué.&lt;br /&gt;El tipo flaco me miró, acomodó sus anteojos y me dijo, con aire intrigante...&lt;br /&gt;¿Querés saber que pasó con María Magdalena...?&lt;br /&gt;Entusiasmado, le hice una seña al mozo... Esto se ponía otra vez interesante...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-1402675002058760995?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/1402675002058760995/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=1402675002058760995' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1402675002058760995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/1402675002058760995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/11/seis.html' title='Seis'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7061826919892531223.post-4307954167239823071</id><published>2010-11-15T05:03:00.000-08:00</published><updated>2010-11-15T05:05:12.617-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narracion'/><title type='text'>Miel del Adiós</title><content type='html'>Ella calienta agua en una lata.&lt;br /&gt;El agua hierve bajo la llama azul del caño roto que hace las veces de mechero idílico.&lt;br /&gt;La luna me endulza la noche, dice Luisa tomando dos tazas y colocándoles dos pequeños y perfumados montículos de te.&lt;br /&gt;Me acerco al borde de mi taza, la que me corresponde.&lt;br /&gt;Miro adentro. Luisa vierte agua caliente y se divierte con un pequeño acertijo…&lt;br /&gt;-         Ahora, lo endulzamos con un poco de miel del adiós…&lt;br /&gt;Y saca de debajo de la mesa  cubierta con un plástico marchito, un frasco de vidrio vivo con restos de miel.&lt;br /&gt;Aparece mágicamente una cuchara entre sus dedos y me coloca en la taza dos cucharaditas colmadas de dulce. Revuelve y me ofrece la taza.&lt;br /&gt;Le agradezco.&lt;br /&gt;Una explosión inmensa nos sacude y sacude la casilla de madera en donde nos refugiamos.&lt;br /&gt;El mechero se apaga. El gas se ha cortado; una lámpara comienza a ceder. Luisa se para, me palmea un hombro y no se como, enciende una vela. Toma un sorbo de te caliente y abre unas cartillas que seguramente ha conservado acerca del final abrupto…&lt;br /&gt;- En el comienzo, la luna me endulza la noche… Dice Luisa, y agrega… con un poco de miel del adiós…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7061826919892531223-4307954167239823071?l=cataedro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cataedro.blogspot.com/feeds/4307954167239823071/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7061826919892531223&amp;postID=4307954167239823071' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/4307954167239823071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7061826919892531223/posts/default/4307954167239823071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cataedro.blogspot.com/2010/11/miel-del-adios.html' title='Miel del Adiós'/><author><name>Jorgegomez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02373405768297890363</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_iNzAFTKuUQ4/TMle6Sgel5I/AAAAAAAAAAw/fvpoWb1yKmc/S220/Jorge.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
